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ROBO DEL TERRITORIO PATRIO DURANTE LA GUERRA ENTRE MEXICO Y ESTADOS UNIDOS DE NORTEAMERICA.

Mapa de México antes de la Guerra de 1846
De 1846, hasta 1848, México y Estados Unidos, se enfrentaron en una guerra cuyo desenlace final,  fue la pérdida de una inmensa cantidad de territorios de México, en beneficio de Estados Unidos.
Las causas principales de la guerra fueron: la anexión de la República de Texas, llevada a cabo el 29 de diciembre de 1845 por Estados Unidos, que la convirtió en su Estado número 28.
El motivo de esta anexión, fueron las reclamaciones de ciudadanos estadounidenses contra el gobierno mexicano, que habían sido heridos y sus propiedades arrasadas, durante los frecuentes enfrentamientos civiles entre liberales y conservadores mexicanos en aquella época y también, el deseo de Estados Unidos de adquirir California y Nuevo México (entonces provincias mexicanas), donde se había creado un grupo autonomista que se oponía a la centralización impuesta por los conservadores mexicanos a través de las denominadas Siete Leyes, de 1836, y de la consiguiente instauración de la República de carácter centralista en México.
Aunque en Texas, no había muchos  colonos estadounidenses que habitaran esos territorios, existía el temor de Estados Unidos, a que cayeran bajo control británico, o francés
Las Bases y Leyes Constitucionales de la República Mexicana, conocidas también como Las Siete Leyes, promulgadas en 1836, conservaron la división de los poderes nacionales en Ejecutivo, Legislativo y Judicial, pero transformaron los Estados federales, en departamentos subordinados al gobierno central.

La libertad y la soberanía que la Constitución de 1824 concedió a los Estados, fueron suprimidas, por lo que desaparecieron las legislaturas estatales, sustituidas por juntas departamentales cuya función era servir como consejeras de los gobernadores, ahora nombrados por el Ejecutivo nacional.
Otro cambio importante en la organización política fue la desaparición de un número considerable de ayuntamientos, pues sólo se conservarían los que tuvieran 8 000 habitantes.
El establecimiento del centralismo modificó importantes aspectos de la conducción política del país, tales como la restricción del derecho de ciudadanía a los propietarios, las elecciones, la administración de la hacienda pública y la milicia.
En noviembre de 1845, el presidente James K. Polk envió al diplomático John Slidell a México, para negociar una modificación de las fronteras, a cambio de la asunción por el gobierno de Estados Unidos de las reclamaciones de los ciudadanos estadounidenses contra México, y también para hacer una oferta de compra de California y Nuevo México.
Las autoridades mexicanas rehusaron negociar con Slidell a pesar de su debilidad interna, fruto del enfrentamiento abierto entre liberales federalistas y conservadores centralistas y del tesoro exhausto tras la guerra en Texas y la llamada guerra de los Pasteles, y del hecho de haber sofocado la sublevación de Yucatán y otros intentos secesionistas en Sonora y Tamaulipas.
Además, el gobierno mexicano estaba totalmente pendiente de pronunciamientos militares, de distinto signo, que debilitaban su posición y su cohesión militar.

Operaciones militares estadounidenses de 1846 y territorios perdidos en color naranja.
Simultáneamente, tropas estadounidenses al mando del general Zachary Taylor avanzaron hacia la desembocadura del río Bravo, que Texas consideraba su frontera meridional.
México, que reclamaba como auténtica frontera el río Nueces ,al noreste de río Bravo, consideró la maniobra del ejército de Taylor como un acto de agresión, por lo que en abril de 1846 envió tropas hacia esa zona.
A su vez, el presidente Polk afirmó que el avance mexicano era una invasión del territorio de Estados Unidos y presionó en el Congreso, que declaró formalmente la guerra a México el 13 de mayo de 1846. México, por su parte, hizo el 7 de julio de 1846 su propia declaración de guerra.
El plan de la campaña militar estadounidense constaba de tres objetivos: la invasión del norte de México llevada a cabo por Taylor; la ocupación de Nuevo México y California, por tropas al mando del coronel Stephen Watts Kearny; y por último, el bloqueo de las costas mexicanas.

    Tropas norteamericanas en Veracruz
Incluso antes de que se declarara oficialmente la guerra, Taylor ya había derrotado a los mexicanos en las batallas de Palo Alto (8 de mayo de 1846) y Resaca de la Palma (9 de mayo), obligándoles a retroceder hacia el río Bravo; sólo entonces se adentró en México, ocupó Matamoros (en Tamaulipas) el 18 de mayo, conquistó Monterrey (24 de septiembre) y se enfrentó a las fuerzas mexicanas, al mando del general y presidente Antonio López de Santa Anna, en la tenazmente disputada batalla de Buena Vista (22 y 23 de febrero de 1847).
Kearny ocupó lo que hoy es Nuevo México, e, internándose en California, participó en la conquista de ese territorio.
Bajo el mando del comodoro John Drake Sloat y del capitán John Charles Frémont, California ya había declarado su independencia de México, siendo declarado en julio de 1846 territorio de Estados Unidos.
A pesar de estas victorias estadounidenses y del éxito del bloqueo, México se negó a reconocer su derrota, por lo que Estados Unidos decidió enviar una expedición militar para conquistar la capital mexicana y poner así fin a la guerra.
Tras un prolongado y cruento cañoneo de la ciudad, las tropas estadounidenses al mando del general Winfield Scott, que había desembarcado el 9 de febrero con 13.000 hombres, conquistaron Veracruz (29 de marzo de 1847) y derrotaron a los mexicanos —que al mando del general Santa Anna le esperaban— en Cerro Gordo, y posteriormente en Contreras y Churubusco.
Más tarde, ocuparon Casa Mata y Molino del Rey; y, a continuación, tomaron al asalto el castillo situado en el cerro de Chapultepec —a pesar de la tenaz resistencia de los cadetes del Colegio Militar, popularmente conocidos como los Niños Héroes—, ruta de acceso a la ciudad de México, que cayó el 14 de septiembre de 1847.

Los niños Héroes del
Colegio Militar de Chapultepec
Sin un gobierno estable, el país entero corría el riezgo de desaparecer, ya que gran parte de su territorio, estaba ocupado por los invasores.
Por fortuna, los Británicos intervinieron y convencieron al gobierno estadounidense para negociar la paz.
El Tratado de Guadalupe Hidalgo, firmado el 2 de febrero de 1848, restableció la paz, que supuso para México, la pérdida de más de la mitad de su territorio original.
El río Bravo, se convirtió en la frontera meridional de Texas, mientras que California y Nuevo México, fueron cedidos a Estados Unidos.
En contrapartida, Estados Unidos desembolsó a México, la suma de 15 millones de dólares, pagaderos en 5 plazos anuales, y se comprometió a solucionar todas las reclamaciones de sus ciudadanos contra México, que superaban los 3,5 millones de dólares.
La guerra con Estados Unidos supuso para México, la pérdida de más del 55% de su territorio (2.400.000 km2), en tanto que Estados Unidos, cumpliendo con la doctrina del destino manifiesto, proclamada por John L. Sullivan en 1845, se anexó tierras de enormes riquezas agrícolas, mineras y petroleras, puertos excelentes y logró una dominante situación estratégica y geopolítica mundial.
En una época de graves convulsiones internas, de predominio conservador, clerical y centralista, la invasión estadounidense, y su entrada en la capital un 14 de septiembre, marcó el punto más bajo en la moral nacional mexicana.

La historia demuestra que : las ambiciones políticas y económicas, la apatía tradicional del mexicano, la falta total de organización, la falta de educación, el poco, o nulo amor por la Patria, han convertido al México de hoy, en un Estado asociado y dependiente TOTALMENTE de Estados Unidos.
1848,
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COBAYOS HUMANOS

COBAYOS HUMANOS
Durante la guerra, (No autorizada por El Consejo de Seguridad de la ONU), de los Estados Unidos de Norteamérica contra Irak, el presidente de aquella nación, George W. Bush, a señalado reiteradamente ante el Mundo entero y a través de los grandes Medios de Comunicación Masiva que bombardearon e invadieron ese país del Oriente Medio para destruir los artefactos de destrucción masiva que supuestamente poseía Irak, armas que por cierto nunca han sido encontradas por el Equipo de Inspectores de las Organización de las Naciones Unidas que verificó ésta nación.
Pero en cambio no se han mencionado para nada los experimentos que el ejército norteamericano, llevó a cabo con sus propios soldados usados como “conejillos de Indias”, entre los años de 1955 y 1975, en el Arsenal de Edgewood, Maryland, U.S.A.
Para el efecto usaron drogas psicotrópicas, alucinógenas y otras como el lsd, Crac., etcétera
Además usaron gases inhalados y substancias inyectadas, así como pastillas tragadas, etcétera
Todo esto entre sus propios soldados como Elson Blower, a quien le produjeron ataques epilépticos, y efectos colaterales, mientras que a otros soldados, les produjeron variadas lesiones según sus propias palabras pronunciadas frente a programas especiales de la Televisión Privada, en donde se declararon avergonzados de haber pertenecido a unas Fuerzas Armadas que les usaron y luego les desecharon, como basura, sin siquiera darles las gracias, ni mucho menos alguna compensación económica.
¿Qué poca M…, ética, tienen los Estados Unidos de Norteamérica, verdad?
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ACCIONES DE NUESTROS BUENOS VECINOS EN MEXICO

ANTECEDENTES
La invasión estadounidense a México tiene en este caso sus antecedentes en las políticas expansionistas de Estados Unidos que desde 1809 se venían observando: la compra de la Luisiana a Napoleón Bonaparte, que la había adquirido de Fernando Borbón, en 1803 y la firma del Tratado Adams-Onís de 1819 con el que España cedió la península de la Florida, son algunos ejemplos.

Cuando México logró su independencia, Estados Unidos envió a Joel Robert Poinsett como representante para firmar un tratado de límites llamado Tratado de Velasco, en el cual Estados Unidos intentaba infructuosamente anexarse la provincia mexicana de Texas. Posteriormente se inicia un proceso de ocupación pacífica en la que miles de emigrantes estadounidenses, agricultores y aventureros, se van estableciendo con o sin permiso de las autoridades mexicanas en esa región; desde 1823, con el permiso del gobierno mexicano, Stephen Austin comenzó a llevar emigrantes anglosajones a Texas. El 25 de agosto de 1829 Poinsett ofreció cincuenta millones de dólares por el territorio de Texas.3

Ya desde 1809 se habían observado pretensiones expansionistas por parte de los Estados Unidos. El Virrey de la Nueva España (México aún no era independiente) de aquel entonces inicia negociaciones con el gobierno de Washington para precisar límites entre la frontera norte novohispana y Estados Unidos. De esta manera consideraba que se frenarían los ímpetus de este país. Las gestiones del ya frágil gobierno virreinal español (que en plena guerra de la independencia española contra Francia iba perdiendo el control sobre sus colonias en América) concluyen con la firma del Tratado Adams-Onís, por el que España cede Florida, ya ocupada por tropas estadounidenses; a cambio, los Estados Unidos se comprometen a no hacer más exigencias territoriales (Francia también les había vendido Luisiana en 1803). También el gobierno estadounidense había pedido a la corona española el entrar en territorio novohispano con muchas facilidades a cambio de ser leal a la corona española, profesar la religión católica y hacer producir las tierras, condiciones que obviamente los estadounidenses desconocieron.

En 1821 México consiguió su independencia de España. Los Estados Unidos deseaban que continuaran las facilidades para la posesión de tierras, que el gobierno mexicano permitió. En 1822, el gobierno estadounidense reconoce a México como nación independiente y envía a Joel Roberts Poinsett como representante para firmar un tratado de amistad y comercio. Se firma un tratado de límites, pero el gobierno de Estados Unidos intenta anexionar Texas en 1825 ofreciendo un millón de dólares por la compra del estado. La propuesta se elevó a cinco millones dos años después, pero en ambos casos fue rechazada por México.

Establecimiento de colonos anglosajones en Texas[editar]
Hacia 1834 muchos colonos estadounidenses se habían establecido en Texas, que formaba parte de México, con el permiso del gobierno mexicano; Moses Austin fue uno de los principales promotores de la llegada de inmigrantes anglosajones a Texas. Esta corriente fue alentada y apoyada también por Andrew Jackson, cuyo antiguo colaborador, Samuel Houston, jugó un papel importante en el desenlace de esta invasión pacífica.

A los mexicanos les parecía injusto que los colonos estadounidenses hubieran recibido tierras gratis en Texas con unas condiciones que ellos consideraban generosas mientras que a los colonos les resultaban injustas u onerosas, como la prohibición de tener esclavos que era ilegal en México, la obligación de hablar español, convertirse al catolicismo, y además, acostumbrados a impuestos bajos y a una mayor libertad de comercio. Cuando se terminó el período de importación libre que les había concedido el gobierno mexicano, se negaron a pagar tributos y apoyaron el contrabando de productos mucho más baratos que traían naves estadounidenses a través del golfo de México. La subida al poder de Antonio López de Santa Anna, que estableció un régimen centralista y represivo y pretendía el desarme obligatorio de los colonos, empeoró la situación más adelante.

Algunos prominentes generales como Manuel Mier y Terán, que era general comandante de los Estados Internos de Oriente, hicieron que el Congreso de México en los tiempos en los que gobernaba Anastasio Bustamante aceptara una serie de propuestas, entre las que figuraban las siguientes:

Que Texas fuera habitada por españoles mexicanos.
Establecer el comercio entre Texas y Veracruz, utilizando los puertos de Galveston y Veracruz.
Construir fortines entre Texas y los Estados Unidos.
Sin embargo, el proyecto nunca prosperó y las pocas medidas tomadas desaparecieron hacia 1832.

Independencia de Texas[editar]

Cartel con la Declaración del Pueblo de Texas en 1835.
Texas declaró su independencia de México en 1836, habiendo un único mexicano, Lorenzo de Zavala, participante en ella, siendo todos los demás «texanos mexicanos rebeldes» (originarios de varios y diversos estados de Estados Unidos). El general mexicano José Urrea mando a asesinar alrededor de 1000 rebeldes texanos durante Goliad y Coleto.Tras sufrir varias derrotas (la más conocida fue la batalla de El Álamo), los rebeldes vencieron finalmente a las tropas al mando de Santa Anna en la batalla de San Jacinto, capturando al presidente; este firmó en prisión el Tratado de Velasco, en el que reconocía la independencia del nuevo estado y la frontera del río Bravo. México desconoció la validez del Tratado, la independencia de Texas y el nuevo límite fronterizo (el límite entre los estados de Tamaulipas y Texas era el río Nueces). En los años siguientes se produjeron algunas incursiones militares de tropas mexicanas que llegaron a ocupar San Antonio, pero que acabaron replegándose en cada ocasión al sur del río Bravo.

En 1845 Texas ingresó como parte de los Estados Unidos con categoría de estado, y ese evento desencadenó los sucesos que habrían de conducir a la guerra. Ese mismo año crecieron las tensiones entre los dos países sobre estos territorios cuando el gobierno de EE. UU. ofreció pagar la deuda mexicana a los colonos estadounidenses si México permitía que EE. UU. le comprara los territorios de Alta California y Nuevo México, siendo rechazada la propuesta por el gobierno mexicano, rompiéndose las relaciones diplomáticas entre ambos países vecinos y se retiró de Washington el representante del gobierno mexicano, Juan Nepomuceno Almonte.

El envío de tropas por el presidente estadounidense James K. Polk al territorio disputado en la frontera texana, entre el río Bravo y el río Nueces, acabó desembocando en el primer enfrentamiento entre tropas de ambos países, que se produjo el 25 de abril de 1846 al norte del río Bravo, en el lugar llamado Rancho de Carricitos, cuando una patrulla estadounidense de 63 hombres, al mando del capitán Seth Thornton, que estaba en misión de exploración fue emboscada por fuerzas al mando del general Anastasio Torrejón.

Este enfrentamiento le dio a James Polk el motivo para pedir la declaración de guerra contra México, por lo que el Congreso de los Estados Unidos declaró la guerra a México el 13 de mayo de 1846, lo que le permitiría conservar Texas y apropiarse de los codiciados y ricos territorios de Alta California y Nuevo México como indemnización de guerra. Finalmente se terminaría el enfrentamiento armado y la invasión de casi todo el territorio mexicano con la firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo y la desocupación de la capital de México a partir del 2 de febrero de 1848.

Organización territorial de México durante la República Central. Delineados en rojo, los territorios separatistas.
República de California[editar]
La República de California, también llamada la República de la Bandera del Oso, fue un estado surgido a raíz de la sublevación llevada a cabo por los colonos californianos la mayoría de origen estadounidense, el día 14 de junio de 1846, en la ciudad de Sonoma en contra de las autoridades de la hasta entonces provincia mexicana de Alta California.

La guerra entre los Estados Unidos y México había sido declarada el 13 de mayo de 1846, pero esta noticia no se supo en California hasta mediados de julio de 1846. Sin embargo, ante rumores de una supuesta acción del gobierno mexicano contra los colonos en el territorio, un grupo de trescientos hombres armados se apoderó de la ciudad de Sonoma, enarbolando una bandera blanca con un oso y una estrella (la “bandera del oso”) para simbolizar el nacimiento de la República de California, independiente de México. El uso de esta bandera originó el nombre de la revuelta: “Rebelión de la bandera del oso”, apodándose “bear flaggers” a sus promotores.

Ese mismo día 14 de junio, los sublevados capturaron al anterior comandante mexicano de California del Norte, el general Mariano Guadalupe Vallejo, quien era el líder de la compañía militar estacionada en el Presidio de Sonoma. Enviado al Fuerte Sutter, fue encarcelado el 1 de agosto de 1846.

La bandera del oso.
El primer y único presidente de la flamante República fue el pionero estadounidense William B. Ide, cuya presidencia duró veinticinco días.

En abril de 1846, siendo inminente el inicio de la guerra, el gobierno federal envió al coronel Rafael Téllez al frente de un numeroso cuerpo militar, muy bien equipado, para que se embarcara con destino a la Alta California y ayudara a la defensa del territorio, muy codiciado por los Estados Unidos. Pero al llegar a Mazatlán, Téllez se rebeló contra el presidente Mariano Paredes de Arrillaga y se quedó en Sinaloa, donde en complicidad con los comerciantes extranjeros estableció un cacicazgo en la parte sur del estado y la sustrajo de la obediencia al gobierno local. Mientras esto ocurría, la escuadra estadounidense del Pacífico desembarcaba marines en Alta California (julio de 1846) los cuales, tras una lucha violenta, lograron vencer a los colonos mexicanos, abandonados a sus propias fuerzas, pues además de que Téllez se sublevó en Mazatlán, otro destacamento enviado por Acapulco fue retenido en esa comarca por el cacique Juan Álvarez.1

Declaración de la guerra[editar]

Soldados de los Estados Unidos y México en aquella época. Reconstrucción.
El gobierno estadounidense hizo caso omiso de la opinión mexicana de que el límite de la frontera sur de Texas era el río Nueces y ordenó al general Zachary Taylor establecer tropas entre los ríos Nueces y Bravo. Para México se trataba de una ocupación de territorio perteneciente a Nuevo Santander, territorio mexicano en esa época, que abarcaba lo que hoy es el Estado de Tamaulipas y el territorio al norte del río Bravo (río Grande) hasta el río de las Nueces. El general Pedro Ampudia envió al general Taylor una carta intimándole a que deshiciera su fuerte y se retirara hasta más allá del río Nueces. La carta fue ignorada, y las tropas estadounidenses avanzaron más al sur, hasta la desembocadura del río Bravo, donde comenzaron a construir el Fuerte Brown.

El primer choque armado se produjo el 24 de abril de 1846 en un lugar llamado Rancho Carricitos, al norte del río Bravo, en la zona que cada uno de los dos países consideraba suya, cuando una patrulla estadounidense de 63 hombres, al mando del capitán Seth Thornton, que estaba en misión de exploración fue emboscada por lanceros al mando del general Anastasio Torrejón.

Inmediatamente el presidente Polk solicitó al Congreso una declaración de guerra, iniciando su discurso con las famosas palabras: «Sangre estadounidense ha sido derramada en suelo estadounidense…» (El enfrentamiento se había producido en la zona de territorio que los EE. UU. reclamaba como propio). El congreso de los EE. UU. declaró la guerra el 13 de mayo de 1846. Los estadounidenses norteños y los whigs (republicanos) generalmente se opusieron a la guerra, mientras que los sureños esclavistas y los demócratas tendieron apoyarla. Por su parte, el general Taylor desató las hostilidades aun sin haber recibido la noticia de la declaración de guerra formal entre los dos países y así presentó batalla a los mexicanos al mando de Arista en Palo Alto y en la Resaca de la Palma o Resaca de Guerrero, el 8 y 9 de mayo.

México declaró la guerra diez días después, el 23 de mayo de 1846, enfrentando así una guerra para la que no estaba preparado ni económica, ni militarmente, teniendo un ejército que resultó no siempre equipado para el combate, y según el historiador Vicente Riva Palacio, en su obra México a través de los siglos, citado por Humberto Mussachio, «sus jefes, más preocupados por obtener empleos bien remunerados y otros privilegios, principalmente Santa Anna actuaron, ‘con sus excepciones’, impulsados por la cobardía, avaricia y la traición».4 En el diario oficial del Gobierno México, se enumeraban las causas de la declaración de guerra a los Estados Unidos en los siguientes términos:

«Primero. La nación mexicana por su natural defensa, se halla en estado de guerra con los Estados Unidos de América, por haber favorecido abierta y empeñosamente la insurrección de los colonos de Tejas contra la nación que los había acogido en su territorio y cubierto generosamente con la protección de sus leyes por haber incorporado al mismo territorio de Tejas, a la Unión de dichos Estados por acta de su congreso, y sin embargo de que perteneció siempre y por un derecho indisputado a la nación mexicana, y de que lo reconocieron como mexicano por el tratado de límites de 1831; por haber invadido el territorio del departamento de Tamaulipas con un ejército; por haber introducido tropas de la península de Californias; por haber ocupado la margen izquierda del Río Bravo; por haberse batido sus armas con las de la República en los días 8 y 9 de mayo del presente año; por haber bloqueado los puertos de Matamoros, Veracruz y Tampico de Tamaulipas, dirigiendo sus fuegos sobre las defensas de estos.
»Segundo. El gobierno, a consecuencia del estado de guerra, provocada, iniciada y mantenida por los Estados Unidos de América, dictará todas las medidas necesarias para que se sostenga con la energía que corresponde a los derechos y dignidad de la nación.
»Tercero. El gobierno disfrutará de todas las facultades necesarias en el ramo de guerra, para hacerla efectiva, pronta y eficaz contra los Estados Unidos de América que la han provocado, iniciado y sostenido.»
16 de Junio de 1846.
Batallas[editar]
Véase también: Intervención estadounidense en Tabasco

Batalla de Monterrey.

Batalla de Chapultepec.
Después de las declaraciones de guerra, las fuerzas estadounidenses invadieron territorio mexicano en diversos puntos. En el Pacífico, la fuerza naval al mando de John D. Sloat fue enviada para ocupar California y reclamarla para EE. UU. debido a preocupaciones de que Gran Bretaña también intentase ocupar el área. Sloat se alió con colonos anglosajones del norte de California quienes previamente habían declarado una República Independiente de California y habían ocupado varias ciudades clave.

El gobierno de Estados Unidos ordenó a su ejército atacar los siguientes puntos de México: Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila y otros puntos hacia el sur. También invadió Monterey (Alta California). Por otra parte, se bloquearon los puertos de Tampico, Frontera Carmen, Guaymas, Mazatlán y San Blas, entre otros.

El 7 de agosto de 1846, el comodoro estadounidense David Connor intentó sin éxito tomar el Puerto de Alvarado, Veracruz. El 15 de octubre de 1846 volvería a fracasar en el empeño en la batalla del fuerte Santa Teresa, también en el municipio de Alvarado.

Mientras tanto, las tropas del ejército de EE. UU. (bajo el mando de Stephen W. Kearny) ocuparon Santa Fe (Nuevo México); posteriormente Kearny condujo una pequeña tropa a California, donde, después de algunos reveses iniciales, se unió con las fuerzas navales bajo el mando de Robert F. Stockton para ocupar San Diego y Los Ángeles.

La fuerza principal guiada por Taylor continuó a través del río Bravo hacia México, derrotando a las fuerzas de Pedro Ampudia en la batalla de Monterrey en septiembre de 1846, tras una fiera resistencia de los regiomontanos que soportaron durante varias semanas el sitio impuesto por el ejército invasor.

Primera Batalla de Tabasco[editar]
El 23 de octubre de 1846, las tropas estadounidenses a bordo de 7 buques al mando del comodoro Matthew C. Perry, tomaron el puerto de Frontera, Tabasco que se encontraba sin guarnición, y el 25 de octubre enfilaron sobre la capital del estado San Juan Bautista (hoy Villahermosa), emplazando a las autoridades tabasqueñas a rendirse, solicitud que fue rechazada por el gobernador Juan Bautista Traconis, iniciando así la Primera Batalla de Tabasco, la que terminó el 26 por la tarde con una victoria de las fuerzas tabasqueñas, siendo esta una de las pocas batallas ganadas por México en esta guerra. Los estadounidenses se retiraron hacia el puerto de Frontera iniciando un bloqueo para impedir la entrada de víveres y bastimientos para las tropas tabasqueñas.

El gobernador Juan Bautista Traconis solicitó al gobierno mexicano apoyo con pertrechos de guerra, pero al no recibirlos, el 9 de noviembre declaró a Tabasco separado de la nación mexicana. Sin embargo el 8 de diciembre, se levantó en la capital del estado un acta rectificando la separación.

Al mismo tiempo el Estado de Yucatán se independizó por segunda vez y se produjo un levantamiento federalista en la ciudad de México, derrocándose el gobierno de Mariano Paredes y propiciándose el regreso de Santa Anna de su exilio cubano en diciembre de 1846, estableciéndose un nuevo gobierno con Valentín Gómez Farías como vicepresidente y después como presidente. El expresidente de México Valentín Canalizo fue nombrado Ministro de Guerra y Marina (Ministro de la Defensa) el 24 de diciembre de 1846.

Batalla de la Angostura[editar]
Santa Anna marchó personalmente hacia el norte para enfrentarse a Taylor en la batalla de la Angostura, conocida en Estados Unidos como batalla de Buena Vista, el 22 y 23 de febrero de 1847. A pesar de ir ganando la batalla, al caer la noche Santa Anna interrumpió el combate declarándose vencedor y emprendió una inmediata retirada (muy discutida y criticada por la historiografía mexicana) que en la práctica equivalió a una derrota y que sorprendió al mismo Taylor. Lo no discutible es que la invasión fue detenida en este punto.

El arma básica del ejército mexicano durante la invasión estadounidense fue el mosquete de chispa con bayoneta Brown Bess modelo 1802 británico (arriba). Para la época de la guerra, los estadounidenses emplearon un fusil de percusión springfield m1842 con mayor cadencia de disparo y precisión en el objetivo . En cambio, el Brown Bess tenía una cadencia de tres o cuatro disparos por minuto.
Santa Anna dejó a Gómez Farías como presidente del país con la encomienda de que hiciese acopio de recursos para afrontar la guerra. A tal efecto en enero de 1847 se emite una ley que autorizaba al gobierno federal a apropiarse de los bienes de la Iglesia por valor de 15 millones de pesos. Ante esta ley, el pueblo y el clero se levantaron en armas en la ciudad de México hasta el punto de que la muchedumbre enardecida impidió que Gómez Farías pudiera salir del Palacio Nacional. Frente a esta situación, Santa Anna se vio obligado a abandonar temporalmente las acciones. Ya en la ciudad de México, anuló el decreto a cambio de una aportación «voluntaria» del clero por 100 mil pesos.

Toma del puerto de Veracruz[editar]
Mientras tanto, en vez de reforzar las tropas de Taylor para un avance continuo, el presidente Polk abrió un segundo frente, mandando un ejército bajo el mando del general Winfield Scott en marzo de 1847 que se transportó por mar, con parte de las fuerzas de Taylor, al puerto de Veracruz, para iniciar la invasión del centro de México. El expresidente y Ministro de la Defensa, el general Valentín Canalizo, entró al frente de la División del Este en Veracruz, pero Canalizo ya tenía diferencias de estrategia militar con Santa Anna en cuanto a la defensa del territorio mexicano, pues los estadounidenses venían armados con buenas bombas y tenían comprados a espías mexicanos como apoyo estratégico.

Scott ganó el puerto de Veracruz tras un cruento bombardeo donde murieron muchos civiles y marchó hacia la Ciudad de México con ayuda de la Mexican Spy Company («Compañía de espías mexicanos»), un grupo de mexicanos que apoyaron al lado estadounidense y actuaron como guías, ayudando a ganar la batalla de Cerro Gordo.

Caída de Villahermosa[editar]

Segunda Batalla de Tabasco y toma de San Juan Bautista, capital de Tabasco en 1847.
En el otro frente, el 16 de junio de 1847, nuevamente las tropas estadounidenses al mando de Matthew C. Perry, atacaron la capital tabasqueña San Juan Bautista, desarrollándose la Segunda Batalla de Tabasco, pero en esta ocasión sin víveres ni bastimentos militares suficientes, la capital cayó en poder de los estadounidenses y el Comodoro Perry nombró al general Vant Brunt Gobernador de Tabasco.

La Defensa de la Ciudad de México (19 de agosto – 13 de septiembre de 1847)[editar]
Después de quince meses de desastres y malas decisiones militares, tenían al ejército mexicano arrinconado y a un poderoso ejército invasor a las puertas de la capital de la República avanzando por los pueblos situados al sur. Después de que Scott tomó Puebla sin encontrar resistencia se dieron las importantes batallas de Lomas de Padierna, Churubusco y Molino del Rey.

Lomas de Padierna[editar]
A las 10:50 p.m. del 18 de agosto de 1847, el Ejército Mexicano del Norte, comandado por el general Gabriel Valencia, fue derrotado en las lomas de Padierna, al sur de la ciudad de México, con lo que desapareció el más fogueado de los contingentes que la nación podía oponer al invasor. Aunque Valencia había recibido órdenes de no atacar al enemigo mientras no llegara el grueso del ejército de Santa Anna, abandonó sus posiciones y atacó por su cuenta en un acto valeroso pero de flagrante indisciplina militar que arruinó los planes del alto mando mexicano.

Los soldados se batieron a lo largo del día 19 en la periferia de la ciudad (el pedregal de San Ángel, San Gerónimo, Anzaldo y otras posiciones), en terrenos de difícil acceso. Por su parte, las fuerzas del general Santa Anna, llegaron apresuradamente a posiciones cercanas adonde se desarrollaba el combate. Al amanecer las tropas seguían en sus posiciones, confiando en que el grueso del ejército atacaría la retaguardia enemiga, pero Santa Anna ordenó la retirada rumbo a la ciudad de México, abandonando a su suerte a los hombres del general Valencia.

Consumada la derrota, Santa Anna ordenó que las fuerzas se concentraran en la ciudad dejando en la retarguardia, forticada en el convento de Churubusco, a la Guardia Nacional del Distrito Federal integrada por voluntarios, así como el Batallón de San Patricio, formado en su mayoría por irlandeses que en 1846 habían desertado del ejército estadounidense.

Convento de Churubusco: defensa heroica del general Pedro María Anaya[editar]
El convento de Churubusco fue atacado el mismo 20 de agosto. El desorden que reinaba en los mandos nacionales había hecho que el parque enviado al improvisado baluarte no fuera del calibre adecuado, por lo que después de rechazar a los atacantes varias veces y de infligirles pérdidas cuantiosas, los defensores de Churubusco hubieron de rendirse al invasor. El Gral Pedro María Anaya defendió hasta donde pudo y con lo que tuvo. Cuando el general Twiggs le preguntó a Anaya, donde estaba el parque, pólvora, municiones, él le contestó: “Si hubiera parque no estarían ustedes aquí”.

Después, representantes de ambos gobiernos acordaron un armisticio para negociar el cese de la invasión. Al descubrir los mexicanos que Texas ya no era el motivo de la guerra, sino la pretensión estadounidense de obtener mayores territorios, se rompió la tregua el 6 de septiembre de 1847.

Molino del Rey[editar]
El día 8 los estadounidenses avanzaron sobre “Molino del Rey”, cerca de Chapultepec, defendido por la Guardia Nacional, y en pocas horas, en una de las batallas más sangrientas de la historia de México, las tropas nacionales fueron vencidas. El cerco se cerró en torno al último bastión mexicano: El Castillo de Chapultepec, defendido por menos de mil hombres, entre los cuales había algunos cadetes del Colegio Militar, que ahí tenía su sede.

Castillo de Chapultepec[editar]
El 13 de septiembre, luego de dos días de feroz bombardeo, los invasores asaltaron el Castillo. Al pie de la rampa fue destrozado el Batallón Activo de San Blas, muriendo su jefe el coronel Felipe Santiago Xicoténcatl, y casi todos sus soldados. Entonces los invasores avanzaron. Se creían vencedores cuando desde las alturas les dispararon certeramente los últimos defensores de la soberanía nacional: los jóvenes cadetes del Colegio Militar.

El castillo de Chapultepec cayó en una defensa en la que intervinieron los jóvenes cadetes de ese plantel militar muriendo varios de ellos, (los conocidos como Niños Héroes). Durante el asalto cayeron prisioneros los generales Mariano Monterde (Director del Colegio Militar de México) y Nicolás Bravo (antaño héroe de la independencia). Una gran cantidad de civiles se levantaron en armas contra los invasores en la Ciudad de México sin embargo sus esfuerzos fueron inútiles, al mismo tiempo que el gobierno central mexicano perdía el control del país.

La caída de Chapultepec tuvo dos consecuencias inmediatas: la ocupación por los estadounidenses de la ciudad de México y la nueva renuncia de Santa Anna a la presidencia de la nación.

Las batallas por la ciudad de México fueron el último acto de uno de los episodios más funestos de la historia nacional. Las divisiones internas, la pésima conduccíón militar, la ausencia de un mando político unificado e incluso las mezquindades y los egoísmos personales costaron al país la pérdida de más de la mitad de su territorio, dejándolo en bancarrota económico, política y moral de la que tardaría décadas en levantarse. Por otro lado, la obtención de ese territorio por Estados Unidos modificaría la historia de esa nación al convertise en uno de los pilares de su creciente poderío económico para acelerar su carrera como potencia mundial.

Los niños héroes[editar]
Se llama Niños Héroes a 6 cadetes mexicanos1 (su edad era entre 12-18 años) que murieron en combate en la Batalla de Chapultepec los días 12 y 13 de septiembre de 1847 durante la Guerra Mexicana-Estadounidense en la que participaron 46 cadetes y fue defendida por 3000 soldados. De los cadetes muertos, cinco eran cadetes estudiantes y un cadete recién graduado del Colegio Militar. De este grupo, la historia oficial posterior (con mayor notoriedad en 1947)2 deformó en distintas etapas con fines nacionalistas los hechos,2 para destacar a sólo estos cinco estudiantes y al recién graduado del Colegio Militar, aunque también se destacó el Coronel Felipe Santiago Xicoténcatl en 1947 poniendo sus restos al centro del Altar a la Patria.

Defensa del castillo de Chapultepec.
Fin de la guerra[editar]

Negociaciones de la frontera México-Estados Unidos durante el Tratado de Guadalupe Hidalgo.
Artículo principal: Cesión Mexicana
El Tratado de Cahuenga, firmado el 13 de enero de 1847 en Los Ángeles, finalizó las disputas en California. El nuevo gobierno encabezado por Manuel de la Peña y Peña inició las negociaciones de paz con los Estados Unidos que culminaron con la firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo, firmado en la villa homónima (hoy parte de la Ciudad de México) el 2 de febrero de 1848. El tratado fue redactado en su totalidad por Estados Unidos y otorgó a este país el control sobre Texas, el territorio en disputa entre México y Texas que comprendía toda la tierra al norte del río Bravo y los territorios conocidos como Alta California y Santa Fe de Nuevo México, apropiándose de lo que hoy son los Estados de Arizona, California, Nevada, Utah, Nuevo México y partes de Colorado, Wyoming, Kansas y Oklahoma (lo que se conoce como Cesión Mexicana). Para México significó la pérdida de más de 2 100 000 km² (más de 800 000 millas cuadradas) de tierra, el 55% de su territorio de entonces. A cambio, los Estados Unidos le darían 3 pagos y 15 100 000 de dólares como gastos de guerra y cubriría los daños sufridos por sus connacionales en México.

Los territorios anexados contenían aproximadamente 7000 habitantes mexicanos en Alta California y cerca de 100 000 habitantes en Nuevo México, aunque esta cifra sólo incluye los de origen español. Muchas tribus indígenas hablaban español y no se contabilizaban en esos censos, por lo que es probable que la cantidad real de habitantes fuera mayor.

Combatientes[editar]

Ocupación estadounidense de la Ciudad de México. La bandera de los Estados Unidos está encima del Palacio Nacional.
Durante el curso de la guerra, murieron 13 283 soldados estadounidenses, pero sólo unos 1733 en combate; los demás fallecieron por enfermedades y condiciones insalubres, cosa bastante habitual en las guerras de la época. Se estima que murieron 25 000 soldados mexicanos, pero sólo 16 000 murieron en combate, por enfermedades y otras causas. Del 30% al 40% de las bajas mexicanas permanece de alguna manera en el misterio.

Batallón de San Patricio[editar]
Un grupo notable de combatientes que es recordado de forma controvertida —como héroes en México, como traidores en EE. UU.— fueron los integrantes del Batallón de San Patricio, un grupo de inmigrantes católicos, (la mayoría de Irlanda) que abandonaron el ejército estadounidense desde los primeros encuentros bélicos y que se pasaron al lado mexicano. Hay quien les considera desertores; sin embargo, otras versiones históricas plantean que no lo fueron, sino que, en boca del historiador:

fueron leales a sí mismos, al sueño de ser libres que les había traído a América.5
El cambio de bando se produjo por simpatía hacia la causa mexicana, a su vez que los irlandeses eran usados como carne de cañón por los estadounidenses. Esto trajo en ellos el recuerdo de la actuación inglesa en Irlanda, donde también fueron utilizados como carne de cañón por los británicos. Existía además un cristianismo católico compartido (al contrario de la sociedad estadounidense, mayoritariamente protestante). Muchos murieron en las sucesivas batallas de la guerra y los que fueron capturados fueron marcados como desertores y condenados a trabajos forzados si se habían alistado antes de la declaración de guerra, o ahorcados si lo hicieron después de ella. Se dieron instrucciones para que lo último que vieran fuese cuando se arriara la bandera mexicana y se izara la bandera estadounidense en Chapultepec. Un gran número de estos combatientes que fueron apresados ya en las últimas batallas fueron conducidos a un cadalso colectivo muy cerca de la actual Plaza de San Jacinto, un jardín ubicado en el barrio de San Ángel en la Ciudad de México, donde hoy se alza un monumento de tributo al batallón de irlandeses.

De acuerdo a datos del Departamento de Asuntos de Veteranos de Estados Unidos, el último sobreviviente estadounidense de este conflicto, Owen Thomas Edgar, murió el 3 de septiembre de 1929, a la edad de 98 años.

Batallón de San Blas[editar]
Participó en la batalla de cerro gordo y en la batalla de Chapultepec. Durante la batalla de Chapultepec, vista la desorganización durante los primeros momentos de lucha, Santa Anna le ordenó a Felipe Santiago Xicoténcalt, junto con el Batallón de San Blas, menos una compañía, que acudiera al castillo para ayudar al general Bravo. Sin embargo, no pudieron llegar a la cima y el batallón se batió con el enemigo en la falda y en la pendiente del cerro; eran 400 mexicanos contra 1000 estadounidenses al mando de Pillow; no obstante, por momentos colocaron en aprietos a Pillow, quien tuvo que solicitar refuerzos a Worth.

El Batallón de San Blas luchó hasta desaparecer casi por completo. Sólo 20 soldados sobrevivieron, sin jefe, sin oficiales y sin municiones. El coronel Xicoténcatl fue herido por 14 balas cuando se dirigía a salvar la bandera de su batallón; después, fue recogido por algunos soldados. Hasta hoy se conserva el lábaro impregnado con su sangre.

Chapultepec se perdió y la Ciudad de México cayó en manos extranjeras. Sólo el recuerdo de los héroes batidos en combate quedó en la memoria de los sobrevivientes. En 1853, cuando Santa Anna volvió a ocupar la presidencia, dedicó un homenaje a la memoria del Batallón de San Blas, elevando de grado a Felipe Santiago Xicoténcatl, de teniente coronel a coronel por sus heroicas muestras de valor en su último combate.

El Batallón de San Blas fue disuelto por decreto oficial el 23 de octubre de 1855.

PROYECTO – H.A.A.R.P.

Proyecto− H.A.A.R.P.
Son las siglas de High Atmospheric Aerial Radio Projector, (Proyector de ondas de Radio Aéreas para la Alta Atmósfera).
Se trata de un proyecto ultrasecreto del ejército norteamericano para construir una serie de antenas que permitan enviar señales de microondas de:
Un millón de vatios de potencia que se irían incrementando hasta llegar a los ¡Cien millones de millones de vatios!
Hacia la ionosfera con el fin de modificar el clima a su beneficio o para perjudicar a países enemigos.
Este plan originalmente había sido concebido por el célebre investigador Servio-norteamericano Nicola Tesla, para tratar de entregar la corriente eléctrica gratis a los usuarios, pero más tarde lo abandonó debido a los peligros que encierra, pues se podrían producir agujeros en la atmósfera por donde penetrarían a la Tierra los temibles rayos cósmicos y ultravioletas.
Además la emisión de bajas frecuencias, podría afectar el cerebro de las personas en distintas formas.
Pero como siempre sucede con Estados Unidos de Norteamérica, no obstante las advertencias de las diversas organizaciones mundiales de eminentes científicos que se oponen al proyecto, la Fuerza Aérea Norteamericana, a través del laboratorio Philips, ha instalado una serie de antenas en Alaska, aduciendo que como en cualquier otra investigación se pueden producir riesgos.
Pero lo que no toman en cuenta los generales Norteamericanos; es que ya hemos modificado bastante el clima con las consecuencias que todos conocemos y si llevan a cabo éste proyecto podrían desencadenar una serie de catástrofes inimaginables.
Ojala y nunca se pueda completar dicho proyecto, son los deseos de éste, su Servidor. ¿Usted no lo cree así?
Por cierto no le parece extraño como ha cambiado el clima Mundial en estos últimos años,
Existen dos hipótesis
La primera y con la que no estoy de acuerdo es que el mundo se va acabar, según unos catastrofistas lo anunciaron debido a ciertos jeroglíficos de origen maya descubiertos en un templo de Belice, me parece que según especificaron, no estoy de acuerdo porque ceo firmemente que unos simples jeroglíficos, mismos que quizá ni siquiera han interpretado correctamente pudiesen anunciar esto.
La segunda hipótesis y creo que esa es la correcta es que los militares de Estados Unidos de Norteamérica, hubieran instalado los sistemas de antenas radiotransmisores para bombardear la ionosfera y de esta forma, han creado el caos climático que estamos padeciendo en todo el Orbe, contrariamente a las nobles intenciones de Nicola Tesla, que deseaba enviar energía a esta capa atmosférica por medio de microondas y después poder REGALAR, la energía eléctrica a los ciudadanos, obviamente Westinghouse y otros se opusieron a ello, porque ¿como se iba a regalar al pueblo? algo que produciría grandes rendimientos económicos de los industriales de esa nación.
Mi humilde opinión es que los militares de aquel país instalaron las antenas en Alaska y sólo con fines bélicos, pero como dijo un general de 5 estrellas, cuando el sabio hizo la proposición, «en todo nuevo experimento siempre existen riesgos. Y debemos de correrlos, para que el mundo avance» ¿O quizá se acabe como indicaba el dicho jeroglífico maya?
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COBAYOS HUMANOS

COBAYOS HUMANOS
Durante la guerra, (No autorizada por El Consejo de Seguridad de la ONU), de los Estados Unidos de Norteamérica contra Irak, el presidente de aquella nación, George W. Bush, a señalado reiteradamente ante el Mundo entero y a través de los grandes Medios de Comunicación Masiva que bombardearon e invadieron ese país del Oriente Medio para destruir los artefactos de destrucción masiva que supuestamente poseía Irak, armas que por cierto nunca han sido encontradas por el Equipo de Inspectores de las Organización de las Naciones Unidas que verificó ésta nación.
Pero en cambio no se han mencionado para nada los experimentos que el ejército norteamericano, llevó a cabo con sus propios soldados usados como “conejillos de Indias”, entre los años de 1955 y 1975, en el Arsenal de Edgewood, Maryland, U.S.A.
Para el efecto usaron drogas psicotrópicas, alucinógenas y otras como el lsd, Crac., etcétera
Además usaron gases inhalados y substancias inyectadas, así como pastillas tragadas, etcétera
Todo esto entre sus propios soldados como Elson Blower, a quien le produjeron ataques epilépticos, y efectos colaterales, mientras que a otros soldados, les produjeron variadas lesiones según sus propias palabras pronunciadas frente a programas especiales de la Televisión Privada, en donde se declararon avergonzados de haber pertenecido a unas Fuerzas Armadas que les usaron y luego les desecharon, como basura, sin siquiera darles las gracias, ni mucho menos alguna compensación económica.
¿Qué poca M…, ética, tienen los Estados Unidos de Norteamérica, verdad?
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COBAYOS HUMANOS

COBAYOS HUMANOS
Durante la guerra, (No autorizada por El Consejo de Seguridad de la ONU), de los Estados Unidos de Norteamérica contra Irak, el presidente de aquella nación, George W. Bush, a señalado reiteradamente ante el Mundo entero y a través de los grandes Medios de Comunicación Masiva que bombardearon e invadieron ese país del Oriente Medio para destruir los artefactos de destrucción masiva que supuestamente poseía Irak, armas que por cierto nunca han sido encontradas por el Equipo de Inspectores de las Organización de las Naciones Unidas que verificó ésta nación.
Pero en cambio no se han mencionado para nada los experimentos que el ejército norteamericano, llevó a cabo con sus propios soldados usados como “conejillos de Indias”, entre los años de 1955 y 1975, en el Arsenal de Edgewood, Maryland, U.S.A.
Para el efecto usaron drogas psicotrópicas, alucinógenas y otras como el lsd, Crac., etcétera
Además usaron gases inhalados y substancias inyectadas, así como pastillas tragadas, etcétera
Todo esto entre sus propios soldados como Elson Blower, a quien le produjeron ataques epilépticos, y efectos colaterales, mientras que a otros soldados, les produjeron variadas lesiones según sus propias palabras pronunciadas frente a programas especiales de la Televisión Privada, en donde se declararon avergonzados de haber pertenecido a unas Fuerzas Armadas que les usaron y luego les desecharon, como basura, sin siquiera darles las gracias, ni mucho menos alguna compensación económica.
¿Qué poca M…, ética, tienen los Estados Unidos de Norteamérica, verdad?
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LA CASTRACIÓN QUÍMICA,

LA CASTRACIÓN QUÍMICA,
Según una publicación de Ginebra Suiza, cuando un hombre cometía el delito de violación, era condenado a la castración física, en pleno siglo XX aunque parezca increíble, todavía se discutía respecto a cual debería ser el castigo exacto.
Sin embargo, el Tribunal del Cantón de Argovia, Suiza, pronunció una inquisitorial condena contra el hombre acusado de cometer varios delitos sexuales.
Ordenó que el delincuente fuera sometido a un tratamiento por medio de un complejo químico llamado ciprotero-acetato, destinado a inhibir la secreción de las hormonas masculinas de los testículos.
Así, fue dispuesta la “castración química del penado.”
Obviamente según las Leyes Mexicanas este procedimiento iría contra los Derechos Humanos del individuo, pero quizá esto frenaría un poco las múltiples atrocidades que en forma constante se cometen en contra del sexo femenino en nuestro querido Pais.
Ya basta de tantos abusos contra mujeres indefensas, ancianas etc. y esto sucede porque los delincuentes gozan de impunidad como tantos otros delincuentes inclusive los de cuello blanco.
¿ Acaso Usted que tiene esposa e hijas no lo consideraría así?
Esta es humilde opinión de un servidor de nuestra Sociedad:
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JETTATURA A LA NAPOLITANA

JETTATURA A LA NAPOLITANA
Otra forma de los maleficios causados por la mirada es la llamada Jettatura Napolitana.
Esta palabra que se deriva de la expresión italiana “gettare le sorti” (echar las suertes), designa al “mal de ojo” echado por los “jettatori” con una simple mirada.
Es un don natural, recibido de nacimiento o adquirido mediante prácticas diabólicas.
Una variante de la jettatura consiste en utilizar un sapo.
En una obra de la demonología de Nicolás Volitta leemos:
“Tomen un sapo grande y échenlo en un tarro lleno de alcohol etílico.
Morirá ahí dentro, pero con los ojos abiertos.
La persona que mire los ojos de ese sapo en las veinticuatro horas siguientes, recibirá la jettatura y caerá en sincope”
Cuando uno se cruza con una persona a la que se crea capaz de echar un mal de ojo, es posible preservarse de ello girando la punta de un cuerno natural o de coral que se lleve alrededor del cuello en dirección al jettatore potencial.
También se preserva uno de ello al agitar con la mano la columna de aire existente entre el jettatore y la persona mirada.
En caso extremo, también se puede cruzar el dedo índice y el corazón y dirigir sus puntas hacia el jettatore.
Esta creencia en la jettatura, que se extendió desde Sicilia hasta Córcega, sigue viva y se encuentra en todos los estratos sociales. Giovanni Leone, antiguo presidente de la República Italiana, que tuvo que dimitir en 1978 después de demostrar fraude fiscal y corrupción, creía firmemente en ella.
En todos los mítines públicos en los que éste napolitano tomaba la palabra, se le veía realizar incesantes grandes gestos con sus allegados, no se trataba de los gestos clásicos de los oradores mediterráneos, sino de maniobras rituales contra los echadores de suertes.
Por otra parte, todo induce a creer que Giovanni Leone practicaba el ocultismo asiduamente.
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HISTORIA DE ESPAÑA – Primeros habitantes

HISTORIA DE ESPAÑA
Primeros habitantes
Los humanos llegaron al territorio de la actual España hace 1 200 000 años.
Durante los milenios siguientes el territorio fue lugar de asentamiento de pueblos íberos, celtas, fenicios, cartagineses, griegos y hacia el 200 a, de JC. la Península comenzó a formar parte del Imperio romano, constituyendo la Hispania romana.
Tras la caída de Roma, se estableció el Reino visigodo.
Dicha monarquía visigótica se inició en el siglo V y se mantuvo hasta comienzos del siglo VIII.
En el año 711 se produjo la primera conquista musulmana desde el Norte de África; en pocos años el Islam dominaba gran parte de la península ibérica.
Durante los 750 años siguientes, el reino dominado por musulmanes sería conocido como al-Ándalus, y mientras gran parte del resto de Europa permanecía en la Edad Oscura, Al-Ándalus experimentaba un esplendoroso florecimiento multicultural, científico y artístico.
De modo paulatino se produjo la Reconquista, y los reinos cristianos arrebataron progresivamente el territorio a los musulmanes.
Comenzada aproximadamente en 722 con la rebelión de Don Pelayo y partiendo desde el Norte, avanzó durante los siglos VIII a XV culminando con la conquista de Granada en 1492.
Durante este periodo los reinos cristianos se desarrollaron notablemente; la unión de los 2 más importantes, Castilla y Aragón, por el matrimonio en 1469 de los Reyes Católicos, Isabel Ia. de Castilla y Fernando IIº de Aragón, posibilitaría la unificación de España y el fin de la Reconquista.
En 1492 los Reyes Católicos financiaron el proyecto del navegante Cristóbal Colón en la búsqueda de una nueva ruta comercial con Asia a través del océano Atlántico, y proclamarían la expulsión de los judíos.
La llegada al Nuevo Mundo y la posterior conquista de América forjaron la creación del Imperio español.
Durante los siguientes siglos España se alzaría como actor principal del mundo occidental y primera potencia de la época.
Durante los siglos XVI y XVII tendría lugar también la época de mayor apogeo de la cultura y las artes hispanas conocida como Siglo de Oro.
El Imperio español en 1580 tras la unificación de la Península Ibérica bajo un único rey español Felipe II, comprendía América del Sur, América Central y el Caribe, grandes áreas de América del Norte en diferentes grados de influencia o control, las islas Filipinas en Asia, así como enclaves de diversa importancia en las costas de África y la India.
Incluía además numerosas posesiones en Europa, los Países Bajos españoles, el Ducado de Milán o el Reino de Nápoles, la mayoría de ellas perdidas tras la paz de Utrecht de 1713.

El tres de mayo de 1808 en Madrid, pintura de Goya, mostrando los fusilamientos de la resistencia española a manos de las tropas de Napoleón.
La Católica e Imperial España se vió involucrada durante este período en numerosos conflictos especialmente contra el Imperio otomano, los Países Bajos, los Protestantes, Inglaterra y Francia.
Con la muerte de Carlos II en 1700, la casa de Austria se extinguió para dejar paso a la de los Borbones tras la Guerra de Sucesión.
España fue perdiendo progresivamente su preponderancia militar y tras sucesivas crisis el país redujo paulatinamente su poder; a principios del siglo XIX ya se había convertido en una potencia de segundo orden.
El Primer Imperio francés de Napoleón Bonaparte invade la Península; meses después, el 2 de mayo de 1808, se inició la sublevación popular que desembocaría en la Guerra de la Independencia Española.
Como principal consecuencia de la guerra y tras la expulsión de los franceses en 1814, España sufrió las Guerras de independencia hispanoamericanas.
El siglo continuó caracterizándose en la metrópoli por la inestabilidad política y la puja entre liberales y partidarios del Antiguo Régimen.
Entre 1873 y 1874 tuvo lugar la I República.
La llegada de la Revolución Industrial y el sistema canovista a finales del siglo elevó el nivel de vida de una clase media que empezaba a consolidarse en los núcleos urbanos principales; sin embargo la Guerra hispano-estadounidense o “Desastre del 98″ supuso la pérdida de la mayoría de las últimas colonias del antiguo imperio, generando una profunda conmoción en la sociedad española.
Mientras el nivel de vida y la integración con el resto de Europa progresaban, la inestabilidad política marcaba el primer tercio del siglo XX.
En abril de 1931 al conocerse en las elecciones municipales la victoria en las principales ciudades de las candidaturas republicanas, el 14 de abril se proclamó la Segunda República, abandonando el rey Alfonso XIII el país, con el fin de evitar una guerra civil, que llegaría 5 años más tarde, en 1936, con el Pronunciamiento del 17 y 18 de julio de 1936.
La Guerra Civil Española se saldaría en 1939 con la victoria del bando franquista.
España fue oficialmente neutral durante la Segunda Guerra Mundial; Tras la posguerra, periodo marcado por la escasez y el aislamiento internacional, siguió un periodo de fuerte desarrollo económico y de cierto aperturismo durante las décadas de los 60 y los 70.
Tras la muerte de Franco, se recuperó la tradicional Monarquía española en la figura del Jefe del Estado, el rey Juan Carlos I, y se aprobó la Constitución de 1978 durante el transcurso del periodo conocido como transición que garantizó una gradual evolución de la nación hacia la consolidación de la monarquía democrática parlamentaria.
España ingresó en la Comunidad Económica Europea, actual UE, en 1986, organizando importantes eventos internacionales como la Copa Mundial de Fútbol de 1982 o los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, y en 2002 adoptaría el euro como moneda oficial.
De Hispania a España

Mapa histórico y geográfico de los reinos de España y Portugal, en el Atlas historique de Henri Abraham Chatelain (1705 a 1739).
Biblioteca Nacional de España.
El momento histórico exacto en que se hace referencia a España por primera vez no está claramente definido, existiendo escritos del siglo VI en los que ya aparece la palabra España, como el «Laus Spaniae» de la Historia de los Godos, Vándalos y Suevos de San Isidoro de Sevilla.
En otros países de Europa comenzó a conocerse al conjunto de reinos cristianos de la península como España, en singular, desde tiempos muy tempranos.
El propio término español aparece documentado a finales del siglo XI en el Concilio de Constanza, cuando los reinos de Portugal, Aragón, Castilla y Navarra aparecen formando una sola entidad,
“la nación española” y compartiendo el mismo voto.
En la Península Ibérica se hablaría de los reinos de León, Navarra, Castilla, Aragón y de Portugal como reinos hispanos, de Hispania (España en latín) por tanto; y cuando por razones dinásticas o de conquista uno de ellos conseguía tener bajo su cetro la mayor parte de la España cristiana, se autotitulaba Emperador de España, como Alfonso VI y Alfonso VII de León.
Los Reyes Católicos eran conocidos como Reyes de España (o de las Españas).
El historiador Hernando del Pulgar comenta cómo en 1479 se planteó en el Consejo Real si designar a los Reyes Católicos como Reyes de España; finalmente se acordó no usar dicha titulación.
En 1493 el gobierno municipal de Barcelona se refirió a don Fernando como el «rey de Spanya, nostre senyor».
Nicolás Maquiavelo en su obra más reconocida “El Príncipe” (1513) hace referencia al Rey de España, así como Lope de Vega cita a Carlos I como Rey de España.
A partir de Carlos I, todos los reyes son llamados Rey de España (o de las Españas), aunque utilizan todos sus títulos, desde Rey de Castilla hasta Señor de Vizcaya y de Molina.
Hasta el siglo XIX, las monedas españolas solían llevar junto al nombre del Rey la leyenda «Hispaniarum (et Indiarum) Rex», que en latín significa “Rey de las Españas (y las Indias)”. Igualemente, monarcas como Fernando VII de España e Isabel II de España usaron el título de Rey o Reina de las Españas en las menciones constitucionales.43 44
Prehistoria

Homo heidelbergensis: cráneo nº 5 de la Sima de los huesos de la Sierra de Atapuerca, de unos 500,000 a 350,000 años de antigüedad, el llamado “Miguelón”.
Prehistoria en la península ibérica
La presencia de homininos en la península ibérica se remonta al menos a 1,3 o 1,2 millones de años, datación de la mandíbula encontrada en la Sima del elefante, uno de los yacimientos de la Sierra de Atapuerca (provincia de Burgos).
Corresponde a un Homo aún por determinar, próximo a los más primitivos Homo africanos y al hombre de Dmanisi pero con algunas caracerísticas derivadas propias.
De esta edad sería también el yacimiento con industria lítica propia del Paleolítico inferior arcaico (Pre-Achelense) de Fuente Nueva 3, en la cuenca de Guadix-Baza (provincia de Granada).
De hace unos 900,000 años son los restos del yacimiento de la Gran Dolina, también en Atapuerca, que definen una especie clave para entender la evolución humana, bautizada como Homo antecesor.
El siguiente hallazgo, datado en unos 430,000 años, es la ingente cantidad de restos de Homo heidelbergensis (especie precursora del Homo neanderthalensis) hallados en la Sima de los huesos de Atapuerca, yacimiento que ha proporcionado, entre una variedad ósea excepcional, numerosos cráneos muy bien conservados.
Son numerosos los yacimientos con industria lítica Achelense de esta época en la península, como los de Torralba y Ambrona (provincia de Soria) o los de las terrazas del Manzanares (provincia de Madrid).
En el Paleolítico medio se sitúa la presencia del hombre de Neanderthal, asociado a la cultura Musteriense, datando en unos 60,000 años sus primeros restos en Gibraltar.
En la Cueva de Nerja (Málaga), se han datado en 42,000 años de antigüedad algunos restos orgánicos asociados a unas pinturas de focas que podrían ser la primera obra de arte conocida de la historia de la humanidad.

Uno de los bisontes de la Gran Sala de la Cueva de Altamira.
La datación no ha sido establecida con precisión (se proponen cifras de entre 14,000 y 40,000 años de antigüedad).
En el Paleolítico superior se sitúa la llegada a la península del Homo sapiens, el hombre «moderno», hace unos 35 000 años, manifestada por los restos de la cultura Gravetiense hallados en Cantabria.
Cohabitan la península durante varios millares de años con los neandertales, hasta la extinción de las últimas poblaciones de neandertales en el sur hace unos 27,000 años.
Hace unos 16,000 años, la cultura Magdaleniense estaba presente en Asturias, Cantabria y parte del País Vasco, cuya aportación más notable lo representan las pinturas rupestres de las Cuevas de Altamira.
El arte rupestre se desarrolló en dos zonas estilística y cronológicamente bien diferenciadas: el arte franco-cantábrico y el arte levantino.
Neolítico en la península ibérica
La revolución neolítica, que la teoría difusionista entiende como una difusión cultural a partir de su inicio en el Creciente Fértil de Oriente Próximo, apoyándose en la difusión simultánea de la cerámica cardial, alcanza la costa mediterránea en torno al 6,000 a, de JC., provocando el abandono del tradicional modo de vida cazador-recolector por un estilo de vida sedentario, enfocado en la agricultura y la ganadería, extendido al resto de la península durante los siguientes 2 milenios.
En torno al 5,000 a, de JC. aparece la cultura megalítica en el tercio occidental de la península.
Las culturas que usaron los metales (Edad de los Metales) aparecieron en la península ibérica en torno a los años 3,000 a 2,500 a, de JC.
Su distribución geográfica es mayor y se considera que la búsqueda de los metales trajo flujos migratorios importantes, destacando Los Millares en Almería, con una gran fortificación, y en el curso del río Tajo en la zona portuguesa actual.
Calcolítico en la península ibérica, Cultura argárica, Bronce Manchego y Vaso campaniforme.
Protohistoria de la península ibérica
Edad Antigua
Historia antigua de la península ibérica
Pueblos indígenas y colonizaciones históricas

Dama de Elche, escultura ibera.
Museo Arqueológico Nacional de España (Madrid).
La Edad del Hierro se inicia en la península ibérica con la penetración de población e influencia cultural indoeuropea desde el comienzo del Ier. milenio a, de JC.; determinando la identidad étnica y lingüística celta de la mayor parte de los pueblos indígenas de las zonas norte, oeste y centro, con alguna excepción: lusitanos y vettones, también indoeuropeos, se califican de “pre-célticos”, mientras que los vascones se califican de “pre-indoeuropeos”.
A pesar de la similitud de su forma de vida a la de otros pueblos de la zona norte (galaicos, astures y cántabros), su lengua (el “protoeuskera”) se supone similar a las habladas en la zona oriental peninsular; las del grupo de pueblos denominados iberos, de mayor desarrollo económico.
Las fuentes clásicas denominaron celtíberos al grupo de pueblos situados en una posición intermedia (geográficamente).
La costa peninsular meridional y el área tartésica (con centro en el valle del Guadalquivir -la Turdetania- y con proyección hasta zonas muy lejanas, de la desembocadura del Tajo a la del Segura), la más rica en metales y de mayor desarrollo económico y social (una verdadera civilización), fue profundamente influenciada por la colonización fenicia.
La fundación mítica de Gadir (Cádiz) se data en el 1104 a, de JC., aunque no hay base arqueológica para sustentar semejante cronología hasta varios siglos más tarde.
En el siglo VIII a, de JC. ya hay pruebas de la presencia de un abundante grupo de factorías y colonias fenicias, como Malaka (Málaga), Sexi (Almuñécar) y Abdera (Adra).
Las colonias griegas se instalaron más al norte, en Akra Leuké (Alicante), Hemeroskopion (Denia), Emporion (Ampurias) y Rhodes (Rosas).
Su contacto con los iberos les hizo dar las primeras referencias escritas de estos pueblos.
Las mismas fuentes griegas señalan que los navegantes griegos habían establecido contactos con el “reino” de Tartessos y con su “rey” Argantonio, que les habría dado suficiente plata como para construir murallas contra los ataques persas.
Tales contactos no fructificaron, precisamente por el dominio fenicio de esta ruta, y no ha podido constatarse arqueológicamente la presencia griega en la costa mediterránea malacitana, en una colonia que habría llevado el nombre de Mainake.
Lenguas paleohispánicas
Hispania cartaginesa
Cartago y Roma entrarán finalmente en una serie de guerras (Guerras Púnicas) por la hegemonía en el Mediterráneo occidental.
Tras la derrota en la Primera Guerra Púnica, Cartago intenta resarcirse de sus pérdidas de Sicilia, Cerdeña y Córcega, incrementando su dominio en Iberia.
Amílcar Barca, Aníbal y otros generales cartagineses sitúan las antiguas colonias fenicias de Andalucía y el Levante bajo su control y proceden después a la conquista o extensión de su área de influencia sobre los pueblos indígenas.
A finales del siglo III a, de JC., la mayor parte de las ciudades y pueblos al sur de los ríos Duero y Ebro, así como las islas Baleares, reconocen el dominio cartaginés.
Fundan Qart Hadasht (Cartagena), que se convierte rápidamente en una importante base naval, debido al interés por controlar la riqueza generada por las minas de plata de Cartagena.
Esto último se desprende de las palabras del arqueólogo Adolf Schulten.
Con la plata de las minas de Cartagena pagaron ellos sus mercenarios, y, cuando por la toma de ésta en 209 a, de JC. Carthago perdió estos tesoros, Aníbal ya no fue capaz de resistir a los romanos, de manera que la toma de Cartagena decidió también la guerra de Aníbal.
Schulten A. Fontes Hispaniae Antiquae
En el año 219 a, de JC. se produce la ofensiva de Aníbal contra Roma, tomando la península ibérica como base de operaciones e incluyendo un gran porcentaje de hispanos en su ejército.
Es en este proceso cuando intentarán someter a la colonia griega de Sagunto, situada al sur de la frontera pactada del Ebro pero aliada de Roma, dando lugar a la Segunda Guerra Púnica, que culminará con la incorporación de la parte civilizada (íbera) de la península a la República Romana.
Hispania romana (206 a, de JC.-siglo V)

Acueducto de Segovia.
Tras la Segunda Guerra Púnica entre el 218 a, de JC. y el 201 a, de JC., se puede considerar la península ibérica sometida al poder de Roma.
La campaña de ocupación, tras la expulsión cartaginesa, fue rápida, excepto en el interior (Numancia) y el pueblo cántabro que resistió hasta la llegada de Augusto en los inicios del Imperio romano.
En el 197 a, de JC., los romanos dividen el territorio ibérico en 2 zonas: la Hispania Citerior y la Hispania Ulterior.
El sometimiento total de la península tiene lugar en el año 19 a, de JC. (tras finalizar las Guerras Cántabras), con lo cual se divide en 3 provincias: Bética, Tarraconense y Lusitania, organización que perduró hasta el Bajo Imperio, cuando el territorio se divide en Bética, Carthaginense, Gallaecia, Lusitania y Tarraconensis.
El proceso de romanización entendido como la incorporación de la lengua, las costumbres y la economía romana se inició aproximadamente hacia el 110 a, de JC. y duraría con toda su fuerza hasta mediados del siglo III.
En esta época, los hispanos se configuraron como parte muy destacada del Imperio Romano, aportando notables figuras durante el periodo histórico como los emperadores Trajano, Adriano, Marco Aurelio y Teodosio, el filósofo Séneca, los teólogos Paulo Orosio o Prisciliano, el retórico Quintiliano, los poetas Marcial, Lucano o Prudencio, el agrónomo Columela, el geógrafo Pomponio Mela o políticos como Marco Annio Vero o Lucio Cornelio Balbo, entre otros.
Edad Media
Historia medieval de España
Las invasiones germánicas y el reino visigodo (siglo V-711)
Hispania visigoda
La caída del Imperio romano
En la Península Ibérica, como en otras provincias, el Imperio cayó gradualmente, con los procesos casi simultáneos de la «desromanización» del Imperio romano en Hispania, es decir, una debilitación de la autoridad central en los siglos III, IV, y V, y de la «romanización» de las tribus germánicas, por ejemplo, la adopción de la ley romana que es evidente en la Lex Gothorum (Ley de los godos), la conversión al cristianismo, y la afinidad que algunos reyes tenían por el latín, hasta componer poesía en esta lengua.71 72

Toledo, capital del Reino Visigodo.
A pesar de todo esto, entre los siglos VI y VII y gracias a la búsqueda de Justiniano I el Grande de restablecer el poder del Imperio romano de occidente hizo que se establecise en la franja meridional de la Península Ibérica la Provincia de Spania.
Este territorio bizantino fue arrebatado al Reino visigodo y había pertenecido al desaparecido pueblo vándalo.
Su capital se estableció en Carthago Spartaria, actual Cartagena.
Las invasiones
En el invierno del año 406, aprovechando la congelación del Rin, los vándalos, suevos, y alanos invadieron el imperio con gran pujanza.
Al cabo de 3 años, cruzaron los Pirineos y llegaron a la península Ibérica, y dividieron entre sí las partes occidentales, que correspondían aproximadamente al Portugal moderno y España occidental hasta Madrid.
Mientras tanto, los visigodos, que habían tomado Roma hacía 2 años, llegaron a la región en el 412, fundando el reino de Tolosa (Toulouse, en el sur de Francia), y extendieron su influencia gradualmente en la Península, desplazando a los vándalos y alanos al norte de África, sin que éstos dejasen mucha huella en la cultura Ibérica.
Luego, tras la conquista de Tolosa por los francos y la pérdida de gran parte de los territorios en lo que hoy es Francia, trasladaron la capital del reino visigodo a Toledo.
«Tú eres, oh España, sagrada y madre siempre feliz de príncipes y de pueblos, la más hermosa de todas las tierras que se extienden desde el Occidente hasta la India.
Tú, por derecho, eres ahora la reina de todas las provincias, de quien reciben prestadas sus luces no sólo el ocaso, sino también el Oriente.
Tú eres el honor y el ornamento del orbe y la más ilustre porción de la tierra, en la cual grandemente se goza y espléndidamente florece la gloriosa fecundidad de la nación goda.
Con justicia te enriqueció y fue contigo más indulgente la naturaleza con la abundancia de todas las cosas creadas, tú eres rica en frutos, en uvas copiosa, en cosechas alegre…
Tú te hallas situada en la región más grata del mundo, ni te abrasas en el ardor tropical del sol, ni te entumecen rigores glaciares, sino que, ceñida por templada zona del cielo, te nutres de felices y blandos céfiros…
Y por ello, con razón, hace tiempo que la áurea Roma, cabeza de las gentes, te deseó y, aunque el mismo poder romano, primero vencedor, te haya poseído, sin embargo, al fin, la floreciente nación de los godos, después de innumerables victorias en todo el orbe, con empeño te conquistó y te amó y hasta ahora te goza segura entre ínfulas regias y copiosísimos tesoros en seguridad y felicidad de imperio.»
Historia de los Godos, Vándalos y Suevos de San Isidoro de Sevilla, siglo VI-VII.
Traducción de Rodríguez Alonso, 1975, León, pp. 169 y 171.
Religión en el reino visigodo
A pesar de que la nobleza visigoda practicaba el arrianismo, éste gozó de muy poca popularidad entre la población hispanorromana de la península, fiel en su mayoría a la doctrina católica romana.
Desde la corona visigoda, específicamente en el año 587, el rey Recaredo, ya convertido al catolicismo, trató de conciliar así mismo a la jerarquía religiosa arriana con la católica, pero con poco éxito. Finalmente, se impuso la opción católica por la fuerza, desposeyendo a la iglesia arriana de sus bienes en favor de su antagonista.
Conquista musulmana de la península ibérica e Historia de al-Ándalus.

Interior de la mezquita de Córdoba,
Capital del califato de Al-Ándalus.
Año 696: la ciudad de Melilla es conquistada por el califato Omeya.
Año 709: la ciudad de Ceuta es conquistada por el califato Omeya.
Año 711: Tras la muerte del rey Witiza, los nobles y obispos de la península eligen por rey a Roderico (conocido en la historia por don Rodrigo), duque de la Bética.
Los hijos de Witiza querían por rey a Aquila, duque de la Tarraconense, por lo que pactan con los árabes a través de Don Julián, conde de Ceuta.
Roderico, que estaba por entonces luchando contra un levantamiento de los vascones, al enterarse de la invasión árabe acude con su ejército.
Pierde en la batalla de Guadalete debido a deslealtad de los witizanos.

Batalla de Guadalete
Con su muerte, y con el grueso del ejército godo derrotado, los árabes se animan a continuar con la lucha.
Tarik conquista Toledo y llega hasta León; Muza conquista Sevilla y llega hasta Mérida (712).
Posteriormente unirían sus fuerzas para tomar Zaragoza.
El hijo de Muza completará la conquista de la península, a excepción de las zonas montañosas cantábricas y pirenaicas (716), pasando a territorio franco.
Carlos Martel detiene el avance árabe en Poitiers en 732.

Batalla de Poitiers
En 773, Abderramán Iº proclama el emirato de Córdoba, independizando políticamente a los musulmanes españoles, y en 929 Abderramán III proclama el califato de Córdoba, lo que supone la separación definitiva del califato de Bagdad.
En el año 1031 se fragmenta el califato cordobés, formándose numerosos reinos de taifas enemistados entre sí.
Era musulmana

La gigantesca batalla de las Navas de Tolosa en 1212, supuso el principio del fin de los reinos musulmanes en España.
Al-Andalus coincidió con la Convivencia, una era de relativa tolerancia religiosa, y con la edad de oro de la cultura judía en la Península Ibérica.
(Ver: el emir Abd al-Rahmán III, 912; Masacre de Granada de 1066).
El interés musulmán en la península volvió con fuerza alrededor del año 1000, cuando Al-Mansur (conocido como Almanzor), saqueó Barcelona (985). Según su hijo, otras ciudades cristianas fueron objeto de numerosas incursiones.
Después de la muerte de su hijo, el califato se hundió en una guerra civil y se dividió en los llamados “Reinos de Taifas”.
Los reyes de las taifas compitieron entre sí no sólo en la guerra, sino también en la protección de las artes y la cultura disfrutaron de una recuperación breve.
Los reinos de taifas habían perdido terreno frente a los reinos cristianos del norte y, después de la pérdida de Toledo en 1085, los gobernantes musulmanes a regañadientes invitaron a los almorávides, que invadieron Al-Andalus desde el norte de África y establecieron un nuevo imperio.
En el siglo XII el imperio almorávide se rompió de nuevo, sólo para ser tomado por la invasión almohade, que fueron derrotados en la decisiva batalla de las Navas de Tolosa en 1212.
La España medieval fue escenario de guerra casi constante entre musulmanes y cristianos.
Los almohades, que habían tomado el control de los magrebíes de los almorávides y de los territorios andaluces por el 1147, superaron con creces a los almorávides en la perspectiva fundamentalista, y trataron a los Dhimmis con dureza.
Dhimmi (en árabe ذمّي ) es el nombre con el que se conoció en la historia del mundo islámico a los judíos y cristianos que vivían en Estados islámicos, y cuya presencia era tolerada, tal y como establece la sharia (ley musulmana), a cambio del pago de ciertos impuestos y de la aceptación de una posición social inferior.
La dhimma o protección no existe en los modernos Estados islámicos, aunque en algunos de ellos los miembros de minorías religiosas siguen denunciando una posición social inferior.
El trato hacia los judíos en este momento en la Península Ibérica variado mucho entre y dentro de los distintos reinos musulmanes y cristianos.
En el el emirato de mediados del siglo XIII de Granada fue el único reino independiente musulmán en España, que duraría hasta 1492.
A pesar de la disminución de los reinos musulmanes y controlados, es importante tener en cuenta los efectos a largo plazo que se ejercen sobre la península por los musulmanes en la tecnología, la cultura y la sociedad.
En este tiempo, los reyes de Aragón gobernaron los territorios que consistían no sólo en el Reino de Aragón, sino también en el Principado de Cataluña, y más tarde de las Islas Baleares, el Reino de Valencia, Sicilia, Nápoles y Cerdeña (véase Corona de Aragón).
La Compañía catalana procedió a ocupar el ducado de Atenas, que se coloca bajo la protección de un príncipe de la Casa de Aragón y gobernó hasta 1379.
La Reconquista (siglos VIII a XV)

Don Pelayo.
Hacia 722 un destacamento musulmán es vencido por un grupo de cristianos refugiados en los bosques de Covadonga (Asturias) en la batalla homónima.
Don Pelayo, probablemente noble godo, es nombrado rey.
La primera corte se establece en Cangas de Onís.
Pelayo muere en 737.
Dos años después (739), su yerno Alfonso Iº, hijo de Pedro de Cantabria, aprovechando las luchas entre árabes y bereberes, da nuevo impulso a la reconquista llegando hasta la Rioja y el Duero.
Pero no tiene posibilidad de repoblar, por lo que queda un amplio desierto estratégico, tierra de nadie en la meseta norte.
Etapas de la reconquista:
Fijación de la frontera del reino asturiano en el Arlanzón y el curso medio y bajo del Duero. Se logra a principios del siglo X.
León y Castilla rebasan la Cordillera Central y ocupan la cuenca del Tajo. Toledo se reconquista en 1085. Reconquista de Zaragoza en 1118.
Dominio del valle del Guadiana y de los pasos de Sierra Morena. Batalla de Las Navas de Tolosa (1212).
Ocupación del valle del Guadalquivir por Fernando III el Santo (1252) y de Valencia, y las Baleares por Jaime I de Aragón (1276). Quedará un reducto musulmán en Granada hasta 1492.
Entre los años 718 y 1230 se forman los principales núcleos cristianos en la península en los reinos de Asturias, Navarra, León, Galicia, Portugal, Aragón y Castilla.
En el siglo XIII, se produce un gran avance cristiano, la expansión de la Corona de Aragón por el Mediterráneo y la unión de Castilla con León.
Unión de León y Castilla

El castillo de Manzanares el Real (Madrid).
El castillo era el modo de fortificación más común en unas tierras fronterizas en constante conflicto que dieron nombre al reino de Castilla (tierra de castillos).
En el año 1037 muere Bermudo III, rey de León, en el campo de batalla contra su cuñado, Fernando Iº.

Fernando 1º de Leòn
Al no tener descendencia Bermudo III, su cuñado considera que es el sucesor y por lo tanto unifica el Reino de León y el Condado de Castilla.
En el año 1054 Fernando 1º lucha contra su hermano García Sánchez III de Nájera, rey de Navarra, en la Batalla de Atapuerca, muriendo también el monarca naªvarro y anexionándose entre otras la comarca de los montes de Oca, cerca de la ciudad de Burgos.
A la muerte de Fernando I, ocurrida en 1065, el Condado de Castilla se convierte en reino, que hereda el primogénito Sancho II; Alfonso VI hereda el de León.
Sancho II es asesinado en 1072 y su hermano accede al trono de Castilla, siendo el primer monarca de ambos reinos.
A su muerte le sucedió en el trono su hija Urraca.
Ésta se casó, en segundas nupcias, con Alfonso I de Aragón, pero al no lograr la unificación de los reinos y debido a los grandes enfrentamientos de clases entre los 2 reinos, Alfonso I repudió a Urraca en 1114, lo que agudizó los enfrentamientos entre los reinos.
Si bien el papa Pascual II había anulado el matrimonio anteriormente, habían seguido juntos hasta esa fecha.
Urraca también tuvo que enfrentarse a su hijo, Rey de Galicia, fruto de su primer matrimonio, para hacer valer sus derechos sobre ese reino, y a su muerte éste le sucede como Alfonso VII.
Alfonso VII consigue anexionarse territorios de los reinos de Navarra y Aragón
(aprovechando la debilidad de estos reinos desde que se escindieron a la muerte de Alfonso I de Aragón).
Renuncia su derecho a la conquista de la costa mediterránea a favor de la nueva unión de Aragón y el Condado de Barcelona
(que se produce con el matrimonio de Petronila y Ramón Berenguer IV).
En su testamento vuelve a la tradición real de la división de sus reinos entre sus hijos.
Otra vez se rompe la unión entre León y Castilla, siendo Fernando II rey de León y Sancho III rey de Castilla.
En 1230 se produce la definitiva unión entre León y Castilla (con algún paréntesis posterior de poca relevancia), cuando Fernando III el Santo recibe de su madre Berenguela en 1217 el Reino de Castilla y, tras la muerte de su padre Alfonso IX en 1230, acuerda con las herederas de éste, Sancha y Dulce, la transferencia de León en la Concordia de Benavente.
Crisis bajomedieval
La confluencia de varios factores adversos hicieron del siglo XIV una época de crisis generalizada, no sólo en España sino en toda Europa.
Entre esos factores cabe destacar un empeoramiento general del clima -con sus consecuencias para la agricultura-, la aparición de la peste negra en 1348, y el estallido de numerosos conflictos bélicos.

Batalla de Nájera o de Navarrete (1367).
Desde finales del siglo XIII los conflictos internos, expresados en disputas sucesorias, llevaron a constantes guerras civiles en todos los reinos peninsulares, tanto en el musulmán como en los cristianos, especialmente en Navarra (guerra de la Navarrería, guerra civil de Navarra), y en la corona de Castilla (entre los partidarios de Alfonso X el Sabio y los de su hijo Sancho, entre los partidarios de los infantes de la Cerda y los de Fernando IV “el emplazado”, entre los de Pedro I “el Cruel” y Enrique II “el de las mercedes” -de la nueva dinastía Trastamara-, entre los de Juana “la Beltraneja” y los de Isabel “la Católica”).
Muchos de ellos se inscribieron en conflictos de dimensión europea, como la Guerra de los 100 Años, o entre reinos cristianos peninsulares, como la Guerra de los 2 Pedros (1356-1369, entre Castilla y Aragón) y la batalla de Aljubarrota (1385, entre Castilla y Portugal).

La alianza anglo-portuguesa (1373) demostró tener una extraordinaria proyección (se ha prolongado, bajo distintas formas, hasta el día de hoy).
En la Corona de Aragón, la ausencia de heredero directo llevó a las Cortes a elegir como rey a Fernando “el de Antequera”, emparentado con los Trastamara castellanos (compromiso de Caspe de 1412).
Paralelamente, los últimos siglos de la Edad Media supusieron un verdadero florecimiento de la vida intelectual, multiplicándose las instituciones educativas, con presencia competitiva de las órdenes religiosas (especialmente dominicos, franciscanos y agustinos).
Universidades y colegios mayores fueron convirtiéndose en un mecanismo de formación de las élites eclesiásticas y burocráticas, a través de las que se establecían redes clientelares.
A las ya existentes en Salamanca, Valladolid y Murcia, y a las instituciones conocidas como studium arabicum et hebraicum (Toledo, Murcia, Sevilla, Barcelona); se sumaron la Universidad de Lérida (1300), la Universidad de Coímbra (1308, trasladada desde Lisboa), la Universidad de Perpiñán (1350), la Universidad Sertoriana de Huesca (1353), la Universidad de Valencia (1414), la Universidad de Barcelona (1450) y la Universidad de Santiago de Compostela (1495).
El auge del castellano
En el siglo XIII, hubo muchos idiomas que se hablan en las secciones cristianas de lo que hoy es España, entre ellos el castellano, aragonés, catalán, vasco, gallego, aranés y asturleonés.
Pero a lo largo del siglo, el castellano (lo que también se conoce hoy como el español) ganó la prominencia cada vez más en el Reino de Castilla como lengua de cultura y comunicación.
Un ejemplo de esto es El Cid.
En los últimos años del reinado de Fernando III de Castilla, el castellano empezó a usarse para ciertos tipos de documentos, pero fue durante el reinado de Alfonso X cuando se convirtió en el idioma oficial.
A partir de entonces todos los documentos públicos fueron escritos en castellano, así como todas las traducciones fueron realizadas al castellano en lugar del latín.
Por otra parte, en el siglo XIII muchas universidades fueron fundadas en los reinos de León y en Castilla, algunos, como las de Salamanca y Palencia se encontraban entre las primeras universidades de Europa.
En 1492, bajo los Reyes Católicos, se publicó la primera edición de la Gramática de la Lengua Castellana de Antonio de Nebrija.
Historia moderna de España

Cristóbal Colón tomando posesión de las Indias Occidentales.
En 1469, con el matrimonio de Isabel y Fernando, príncipe heredero de Aragón se consuma la unión dinástica de los reinos de Castilla y Aragón en 1479, aunque ambos territorios mantuvieron sus leyes e instituciones propias, eso sí, bajo el mandato del mismo monarca.
s de ello, entre 1474, año de la muerte de Enrique IV, y 1479 surge una guerra civil por la sucesión de la corona de Castilla entre partidarios de Isabel y partidarios de Juana la Beltraneja, hermanastra e hija legítima de Enrique IV, respectivamente, casada con el rey de Portugal, que de haber ganado los partidarios de Juana hubiera producido la unión de Castilla con Portugal.

Izquierda: Isabel de Castilla. Derecha: Juana de Castilla, «la Beltraneja».
Guerra de Sucesión Castellana y
Descubrimiento de América.
La reconquista finaliza en 1492 con la toma de Granada por los Reyes Católicos.
En este mismo año se produce la expulsión de los judíos y el descubrimiento de América; la expedición de La Pinta, La Niña y La Santa María comandada por el navegante Cristóbal Colón y sufragada por la corona española, arribaría a una isla llamada Guanahani el viernes 12 de octubre de 1492.

Primer desembarco de Cristobal Colon en Amèrica
Imperio español
El imperio español fue uno de los primeros imperios mundiales modernos y uno de los mayores imperios de la historia, siendo considerado el primer imperio global, ya que por primera vez un imperio abarcaba posesiones en todos los continentes (menos Antártida), las cuales, a diferencia de lo que ocurría en el Imperio romano o en el Imperio carolingio, no se comunicaban por tierra las unas con las otras.

Imperio español tras la proclamación de Felipe II, Rey de España y Portugal (1580–1640).
En el siglo XV, España buscaba la apertura de nuevas rutas comerciales a través de los mares y océanos.
En 1492 los Reyes Católicos financiaron el proyecto del navegante Cristóbal Colón en la búsqueda de una nueva ruta comercial con Asia a través del océano Atlántico.
La llegada al Nuevo Mundo y la posterior conquista de América forjaron la creación del Imperio.
Durante los siguientes siglos España se alzaría como actor principal del mundo occidental y primera potencia de la época.
Los conquistadores españoles descubrieron y dominaron vastos territorios pertenecientes a diferentes culturas en América y otros territorios de Asia, África y Oceanía.
La incorporación del Reino de Portugal en 1580 supuso el momento de máxima expansión del Imperio hispano.
El área de influencia de España se expandió, constituyéndose en la mayor potencia económica del mundo, el comercio floreció a través del Atlántico entre la Península Ibérica y las Américas, y en el Pacífico desde Asia del Este y las Filipinas hasta México, y en el aspecto militar, durante varios siglos el Imperio español dominaría los mares y océanos con la Armada y los campos de batallas con la infantería de los Tercios.

Tercio Español
Durante el apogeo económico del imperio, España alcanzó grandes cotas de prestigio internacional, y cuanto provenía de España era a menudo imitado; extendiéndose el aprendizaje y estudio del idioma español (véase Hispanismo).
Las expresiones artísticas más cultivadas en España fueron la literatura, las artes plásticas, la música y la arquitectura, mientras el saber se acumulaba y se enseñaba desde prestigiosas universidades como las de Salamanca o Alcalá de Henares.
Siglo de Oro

Miguel de Cervantes Saavedra.
El Siglo de Oro español fue un período floreciente en las artes y las letras hispanas que abarca cronológicamente desde la publicación de la Gramática castellana de Nebrija en 1492 hasta la muerte de Pedro Calderón de la Barca en 1681.
La literatura española con Miguel de Cervantes Saavedra alumbró la considerada primera novela moderna, el Don Quijote de la Mancha, el libro más editado y traducido de la historia universal; así como el género de la picaresca cuya obra iniciática fue el Lazarillo de Tormes.
Entre la interminable nómina de poetas, dramaturgos y prosistas destacables durante el Siglo de Oro español podríamos destacar a Quevedo, Góngora, Lope, Calderón, Tirso de Molina, Fernando de Rojas, San Juan de la Cruz, Fray Luis de León, Santa Teresa de Ávila, Mateo Alemán, etc. o a humanistas, teólogos o filósofos como Baltasar Gracián, Antonio de Nebrija, Juan Luis Vives, Fray Bartolomé de las Casas o Miguel Servet.
Diego Velázquez, considerado como uno de los pintores más influyentes de la historia, cultivó una relación con el rey Felipe IV y su primer ministro, el conde-duque de Olivares, que legó varios retratos que demuestran su extraordinaria maestría y habilidad.
El Greco tras establecerse en España realizaría sus más importantes obras Manieristas.
Y de este periodo son hijos otros grandes pintores como Murillo, Ribera o el tenebrista Zurbarán.
En escultura cabría destacar figuras como Alonso Berruguete, Gregorio Fernández, Francisco Salzillo, Alonso Cano o Pedro de Mena.
Los Habsburgo, tanto en España como en Austria, fueron los grandes mecenas del arte en sus países.

El Escorial
El Escorial, el gran palacio y monasterio real construido por el arquitecto Juan Bautista de Toledo por mandato de Felipe II, y en el que posteriormente colaboraron Juan de Herrera, Juan de Minjares o Giovanni Battista Castello, provocó la admiración de algunos de los más grandes arquitectos europeos. Otros arquitectos destacables serían Pedro Machuca o Diego de Siloé.
Algunos músicos del periodo como Tomás Luis de Victoria, Luis de Milán y Alonso Lobo ayudaron a dar forma a la música del Renacimiento y de los estilos del contrapunto y la música policoral, y su influencia se prolongó hasta bien entrada la época barroca.
Casa de Austria

El emperador Carlos I en Mühlberg por Tiziano.
Artículo principal: Casa de Austria
Con Carlos I comienza el reinado de la dinastía de los Habsburgo, o Casa de Austria, con la que España conocerá su mayor expansión territorial gracias a la conquista de extensos territorios en América y otras colonias de ultramar. Además, el rey Carlos I fue coronado Emperador del Sacro Imperio como Carlos V, lo que añadió extensos territorios europeos a la Corona; posteriormente, Felipe II, aumenta sus territorios en América y ciñe la corona de Portugal con sus territorios de Ultramar, iniciando un periodo (1580-1640) en el que los dominios del Monarca Católico pasaron a ser la mayor potencia económica y militar del mundo.
Tras la Guerra de Sucesión perdió la preponderancia militar en Europa, aunque siguió siendo la mayor potencia económica del mundo y conservó el dominio de los mares hasta fines del XVIII.
Podemos dividir este periodo según los monarcas reinantes en:
Reinado de Carlos I de España (1516-1556).
Reinado de Felipe II (1556-1598).
Reinado de Felipe III (1598-1621).
Reinado de Felipe IV (1621-1665).
Paz de Westfalia (1648). España reconoce la independencia de los Países Bajos.
Reinado de Carlos II (1665-1700).
La Casa de Borbón y la Ilustración

Retrato del rey Carlos III (1759-1788), monarca que durante su reinado intentó modernizar la sociedad española bajo un programa ilustrado.
Artículo principal: La Ilustración en España
La casa de Borbón empezó a reinar en España el año 1700, con la coronación de Felipe V. Poco después, en 1702 empieza la Guerra de Sucesión Española en la que participó Aragón, pero no los de las provincias vascas y de Navarra que, como parte de Castilla, permanecieron fieles. También hizo amplias reformas administrativas para aproximar su nuevo reino al modo centralizado de su país de origen.
Se conoce como periodo de la Ilustración política en España al que abarca los reinados de los borbones desde Felipe V en 1700 hasta Carlos IV que finaliza su reinado abruptamente en 1808, recogiendo el movimiento del siglo de las luces que se inicia en Francia y es la antesala de la Revolución francesa.
Reinado de Felipe V (1700-1746), con un breve reinado de Luis I de España en 1724.
Tratado de Utrecht (1713).
Reinado de Fernando VI (1746-1759).
Reinado de Carlos III (1759-1788).
Reinado de Carlos IV (1788-1808).
Absolutismo y centralización de España
Felipe V firmó varios Decretos de Nueva Planta entre 1707 y 1715, unas nuevas leyes que revocaron la mayoría de los derechos históricos y privilegios de los diferentes reinos que formaban la Corona española, especialmente de la Corona de Aragón, unificándolos bajo las leyes de Castilla, donde las Cortes habían sido más receptivas a la voluntad real. España se convirtió cultural y políticamente en un seguidor de la Francia absolutista. Felipe V hizo reformas en el gobierno y fortaleció la autoridad central en relación a las provincias. Las reformas iniciadas por el primer borbón culminaron con otras mucho más importantes de Carlos III. La economía, en general, fue mejorando en el siglo XVIII respecto de la depresión de la segunda mitad del siglo XVII, con una mayor productividad y un menor número de hambrunas y epidemias.
Historia contemporánea de España
Artículo principal: Historia contemporánea de España

La carga de los mamelucos, por Goya.
Guerra de la Independencia (1808-1813)

Agustina de Aragón luchando contra las tropas napoleónicas. Estampa de Juan Gálvez y Fernando Brambilla, publicada en Cádiz por la Real Academia de Bellas Artes en 1812–1813.
Artículo principal: Guerra de la Independencia Española
1808: Levantamiento del 2 de mayo en Madrid.
1808-1813: Reinado de José I Bonaparte.
1808-1810: Junta Suprema Central.
1810-1814: Cortes de Cádiz.
1810-1830: Independencia de Hispanoamérica.
Reinado de Fernando VII (1814-1833)
Artículo principal: Restauración absolutista en España
El trienio liberal (1820-1823).
La Década Ominosa (1823-1833).
Reinado de Isabel II (1833-1868)
Artículos principales: Reinado de Isabel II de España, Minoría de edad de Isabel II y Configuración del Estado liberal en España (1833-1868).

Magnicidio del Presidente del Consejo de Ministros de España Juan Prim en la calle del Turco, la noche del 27 de diciembre de 1870.
Regencia de María Cristina de Borbón-Dos Sicilias (1833-1840).
Primera Guerra Carlista (1833-1840).
Regencia del general Baldomero Espartero (1840-1843).
Reinado personal de Isabel II (1843-1868).
Revolución de 1868
Sexenio Democrático (1868-1874)
Artículo principal: Sexenio Democrático
Se conoce por Sexenio Democrático el periodo de la historia de España transcurrido desde el triunfo de la revolución de septiembre de 1868 hasta el pronunciamiento de diciembre de 1874 que supuso el inicio de la etapa conocida como Restauración.
Reinado de Amadeo de Saboya (1870-1873)
Artículo principal: Reinado de Amadeo I
Tras la revolución de 1868 en España se proclama una monarquía constitucional. Hay una dificultad inherente al cambio de régimen y es encontrar un rey que acepte el cargo. Finalmente el 16 de noviembre de 1870 con el apoyo del sector progresista de las Cortes Amadeo de Saboya es elegido Rey como Amadeo I de España, sucediendo a Isabel II.
Amadeo tuvo serias dificultades debido a la inestabilidad de los políticos españoles, las conspiraciones republicanas, los alzamientos carlistas, el separatismo de Cuba, las disputas entre sus propios aliados y algún que otro intento de asesinato. Abdicó por iniciativa propia el 11 de febrero de 1873. A su marcha se proclamó la Primera República Española.

Antonio Cánovas del Castillo, figura clave en la segunda mitad del siglo XIX español, impulsor de la Constitución española de 1876, que supuso el inicio de un periodo de estabilidad institucional. Murió asesinado el 8 de agosto de 1897, en Mondragón, por disparos del anarquista Michele Angiolillo.
Primera República Española (1873-1874)
Artículo principal: Primera República Española
La Primera República Española fue proclamada el 11 de febrero de 1873 por las Cortes Generales, sumiendo a la nación en una profunda inestabilidad en la que se sucedieron cuatro presidentes, Figueras, Pi y Margall, Salmerón y Castelar, en once meses. La debilidad con la que nació provocó la inmediata restauración borbónica debido a varios factores, incluidos los levantamientos carlistas y la carencia de una burguesía, base social y tradición que la sustentase.
Restauración borbónica (1875-1931)
Artículos principales: Restauración borbónica en España, Alfonso XII de España, Alfonso XIII de España y María Cristina de Habsburgo-Lorena.
Se conoce como Restauración borbónica al periodo que abarca desde el pronunciamiento del general Martínez Campos en 1874 y la proclamación de la Segunda República en 1931. El periodo se caracteriza por la estabilidad institucional, la conformación de un modelo liberal del Estado y la incorporación de los movimientos sociales y políticos, fruto de la revolución industrial, que comienza su decadencia con la dictadura de Miguel Primo de Rivera en 1923.
Aunque la ex reina, Isabel II seguía con vida, ella reconoció que era demasiado divisiva como líder, y abdicó en 1870 en favor de su hijo, Alfonso XII. Después de el fracaso de la Primera República Española, los españoles estaban dispuestos a aceptar un retorno a la estabilidad gubernamental bajo el dominio Borbón. Los ejércitos republicanos que se resisten a una insurrección carlista, declararon su lealtad al nuevo Rey en el invierno de 1874-1875. La República se disolvió y Antonio Cánovas del Castillo, político e intelectual de confianza del rey, fue nombrado primer ministro en la víspera de Año Nuevo de 1874, promulgandose el 30 de junio de 1876 la nueva Constitución.
La insurrección carlista fue reprimida enérgicamente por el nuevo rey, que tuvo un papel activo en la guerra y rápidamente se ganó el apoyo de la mayoría de los españoles. Un sistema de turnos se estableció en España en la que los liberales, encabezados por Práxedes Mateo Sagasta y los conservadores, liderados por Antonio Cánovas del Castillo, se alternaron en el control del gobierno. La estabilidad y el progreso económico se restableció en España durante el reinado de Alfonso XII.

Estatua ecuestre de Alfonso XII en Madrid (Mariano Benlliure, 1909).
Cabe destacar la redacción de los proyectos de gobierno autonómico para Cuba y Puerto Rico llevados a buen fin por los políticos Maura, Abarzuza y Cánovas, que cristalizaron durante el gobierno de Sagasta, con Segismundo Moret en el Ministerio de Ultramar, otorgando a la isla autonomía plena con la sola reserva del cargo de Gobernador General, más los reales decretos por los que se establecía la igualdad de derechos políticos de los españoles residentes en las Antillas y los peninsulares, haciendo extensivo a Cuba y Puerto Rico el sufragio universal masculino.
En 1885 muere Alfonso XII de tuberculosis dando paso al reinado de Alfonso XIII precedido de la regencia de María Cristina de Habsburgo-Lorena, pero sobre todo, sería el asesinato de Cánovas del Castillo en 1897, el que conmocionaría a la nación, debido a las funestas consecuencias inmediatas derivadas de la Guerra hispano-estadounidense de 1898.
Guerra hispano-estadounidense
Artículo principal: Guerra hispano-estadounidense
España pierde Cuba, Filipinas y Puerto Rico: Cuba se rebeló contra España en el comienzo la Guerra de los Diez Años en 1868, dando como resultado la abolición de la esclavitud en las colonias españolas en el Nuevo Mundo. Los intereses estadounidenses en la isla, junto con la preocupación por el pueblo de Cuba, empeoraron las relaciones entre los dos países. La explosión del USS Maine lanzó la Guerra de Cuba en 1898, en el que España sufrió un descalabro. Cuba obtuvo su independencia y España perdió sus últimas colonias del Nuevo Mundo: Puerto Rico, junto con Guam y las Filipinas fueron cedidas a los Estados Unidos por 20 millones de dólares. En 1899, España vendió su participación restante del las islas del Pacífico, las Islas Marianas del Norte, Islas Carolinas y Palaos, a Alemania y las posesiones coloniales españolas se redujeron al Marruecos español, Sahara Español y Guinea española, todo en África. El “desastre” de 1898 creó la Generación del 98, un grupo de estadistas e intelectuales que exigían el cambio liberal del nuevo gobierno.

Alfonso XIII y Primo de Rivera en 1930.
Primera Guerra Mundial
Artículo principal: España en la Primera Guerra Mundial
La neutralidad de España en la Primera Guerra Mundial le permitió convertirse en un proveedor de material para los contendientes, lo que provocó una burbuja económica durante los años de la contienda. La Guerra del Rif, el brote de la gripe española en España y en otros lugares, junto con una desaceleración económica importante en el período de posguerra, llegó a España particularmente difícil, y el país entró en crisis. Como intento por superar dicha situación, el rey Alfonso XIII decidió apoyar a la dictadura del general Miguel Primo de Rivera.
Aparición de las tesis anarquistas y comunistas, y sus partidos y sindicatos
Fundación de la CNT.80 El auge de los partidos de izquierda en estos años desató tesis anarquistas que se tradujeron en la creación de una confederación de trabajadores, la CNT. A diferencia de los comunistas, el sindicato de la CNT repudiaba la idea de que existieran Estados.
1919: Fundación del Partido Comunista de España.81 Con motivo de la celebración de la III Internacional, convocada por Lenin. Los sectores más radicales del partido político PSOE (por aquel entonces de ideología marxista) se unieron al PCE.
Dictadura de Primo de Rivera (1923-1930)
Artículo principal: Dictadura de Primo de Rivera

Desembarco de Alhucemas durante la Guerra del Rif.
El 13 de septiembre de 1923 el Capitán General de Cataluña, Miguel Primo de Rivera se subleva contra el Gobierno y da un golpe de Estado con el apoyo de la mayoría de las unidades militares. La reunión prevista de las Cortes Generales para fechas inmediatamente posteriores con el objetivo de analizar el problema de Marruecos y el papel del ejército en la contienda fue el detonante último de la sublevación. A esta situación se une una grave crisis del sistema monárquico que no acaba de encajar en un siglo XX marcado por la revolución industrial acelerada, un papel no reconocido a la burguesía, tensiones nacionalistas y unos partidos políticos tradicionales incapaces de afrontar un régimen democrático pleno.
“Dictablanda” del general Berenguer (1930-1931)
Artículo principal: “Dictablanda” del general Berenguer
Tras la crisis económica de 1927 acentuada en 1929, la violenta represión de obreros e intelectuales y la falta de sintonía entre la burguesía y la dictadura, la monarquía, cómplice, será el objeto en cuestión a partir de la unión de toda la oposición en agosto de 1930 en el llamado Pacto de San Sebastián. Los gobiernos de Dámaso Berenguer, denominado la dictablanda, y de Juan Bautista Aznar-Cabañas, no harán otra cosa que alargar la decadencia. Tras las elecciones municipales de 1931, el 14 de abril se proclama la Segunda República, dando así fin a la restauración borbónica en España.
Segunda República Española (1931-1936)
Artículo principal: Segunda República Española
La victoria electoral de los republicanos en las ciudades trajo consigo la caída de la monarquía. El cambio de régimen se realizó sin derramamiento de sangre el 14 de abril de 1931, tras la proclamación de la República en Madrid, Barcelona y otras capitales españolas. Convencidos de que las elecciones municipales habían sido una manifestación nacional contra la monarquía, el conde de Romanones, ministro de Estado, recomendó al rey abandonar España y negoció con el comité revolucionario el traspaso del gobierno. Cuando el general Sanjurjo, jefe de la Guardia Civil, hizo saber que sus hombres no lucharían por la monarquía, Alfonso XIII tomó el camino del exilio.
El fervor republicano había salido de la marginación y había conquistado amplios sectores moderados de las clases medias urbanas, que eran las que venían contando en política hasta entonces. En la mayoría de las capitales, el resultado electoral fue celebrado con jubilosas manifestaciones pacíficas.
La historia de la Segunda República se suele divididir en tres etapas: primer bienio (incluyendo o no el Gobierno Provisional) segundo bienio y gobierno del Frente Popular.
1932: Sublevación en Sevilla del general Sanjurjo. Ley de Bases de la Reforma Agraria. Aprobación del Estatuto de Autonomía de Cataluña, Triunfo de Esquerra Republicana en las primeras elecciones al Parlamento de Cataluña. Francesc Macià, presidente de la Generalidad.
1933: Ley de Congregaciones Religiosas. Alzamiento anarquista. Fundación de la Falange Española. Estatuto Vasco. Triunfo del centro derecha en las elecciones de noviembre. Gobierno de Lerroux con apoyo de la CEDA.
1934: Insurrección de octubre. Ruptura institucional con la Generalidad de Cataluña. Represión en Asturias dirigida por el general Franco.
1936: Triunfo del Frente Popular en las elecciones del 16 de febrero.
Guerra Civil Española (1936-1939)

Mapa general del desarrollo de la guerra.
Leyenda      Zona nacional inicial – julio 1936      Avance nacional hasta septiembre de 1936      Avance nacional hasta octubre de 1937      Avance nacional hasta novimebre de 1938      Avance nacional hasta febrero de 1939      Última zona bajo control republicano Principales centros de los nacionales
Principales centros republicanos
Batallas terrestres
Batallas navales
Ciudades bombardeadas
Campos de concentración
Masacres
Campos de refugiados
Artículo principal: Guerra Civil Española
La Guerra Civil Española (17 de julio de 1936 – 1 de abril de 1939) ha sido considerada, junto a la Segunda Guerra Chino-Japonesa, como preámbulo de la II Guerra Mundial, puesto que supuso una confrontación bélica entre las diferentes ideologías totalitaristas presentes en aquel momento en el mundo, el fascismo y el nacionalsocialismo frente al comunismo, el socialismo y el anarquismo.
Desarrollo de la Guerra
El 17 de julio de 1936, el general Francisco Franco dirigió el Ejército Español de África hacía la Península, mientras que otro ejército desde el norte al mando del general Mola se trasladó al sur de Navarra. Las unidades militares se movilizaron también en otros lugares para hacerse cargo de las instituciones gubernamentales. El movimiento de Franco tenía la intención de hacerse con el poder de inmediato, pero la exitosa resistencia de los republicanos en lugares como Madrid, Barcelona, Valencia, Málaga y el Pais Vasco, significó el comienzo de una guerra civil cruel, fratricida y prolongada. En poco tiempo, gran parte del sur y el oeste estaba bajo el control del ejército nacional, cuyas fuerzas de África constituían la tropa más profesional del conflicto. Ambas partes recibieron la ayuda militar extranjera, los Nacionales de la Alemania nazi, la Italia fascista y de la Dictadura de Portugal, mientras que el ejército popular republicano fue ayudado por la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), México liderado por Lázaro Cárdenas del Río presidente del Partido de la Revolución Mexicana, y las Brigadas internacionales, constituidas por socialistas, comunistas y anarquistas llegados desde diferentes países del mundo.
El asedio del Alcázar de Toledo en los comienzos de la guerra supuso un punto de inflexión. Los republicanos consiguieron resistir en Madrid, a pesar del asalto nacional en noviembre de 1936, y frustraron ofensivas posteriores como en las batallas del Jarama y Guadalajara en 1937.
Pronto, sin embargo, los nacionales comenzaron a penetrar en el territorio republicano, haciendo incursiones en el este. El norte peninsular fue ocupado a finales de 1937 y el frente de Aragón republicano se derrumbó poco después. El bombardeo de Guernica supuso el ataque aéreo a civiles más cruel de la guerra, siendo perpetrado por la Legión Cóndor de la Luftwaffe alemana.
La Batalla del Ebro en julio y noviembre de 1938 fue el último intento desesperado de los republicanos para cambiar el rumbo de la guerra. Cuando cayó Barcelona en manos de los nacionales a principios de 1939, la guerra quedó decidida. Los frentes republicanos restantes se derrumbaron y Madrid fue tomada en marzo de 1939. La guerra, que costó entre 300.000 y 1.000.000 de vidas, puso fin a la República dando paso a la Dictadura de Francisco Franco.
La conducción de la guerra fue encarnizada en ambos bandos, con asesinatos y fusilamientos sumarios de civiles, eclesiásticos y prisioneros por nacionales y republicanos. Tras la guerra, miles de republicanos fueron represaliados o encarcelados en campos de concentración, y muchos otros partieron hacia el exilio.
Dictadura de Francisco Franco (1939-1975)
Artículo principal: Dictadura de Francisco Franco
Véanse también: Franquismo y España en la Segunda Guerra Mundial.
Francisco Franco Bahamonde fue jefe de Estado en régimen de dictadura, conocido como franquismo, desde 1939 hasta 1975.
Durante el régimen de Franco, España buscó activamente la devolución de Gibraltar por el Reino Unido, y ganó algo de apoyo para su causa en las Naciones Unidas. Durante la década de 1960, España comenzó a imponer restricciones sobre Gibraltar, que culminó con el cierre de la frontera en 1969. No se volvió a abrir por completo hasta 1985. El dominio español en Marruecos terminó en 1967. A pesar de la victoria militar en la invasión marroquí de 1957-1958 al África Occidental Española, España poco a poco renunció a sus colonias africanas restantes. Se concedió la independencia a Guinea Española, que se convertiría en Guinea Ecuatorial en 1968 y con la que se desarrollaría una aguda crisis diplomática apenas un año más tarde, mientras que el enclave marroquí de Ifni había sido cedido a Marruecos en 1969. Ese mismo año se iniciaría el cierre de la Verja de Gibraltar, quedando cerrada la frontera hispano-británica en Gibraltar durante décadas.
Los últimos años del régimen de Franco vio una cierta liberalización económica y política, el llamado milagro español, incluyendo el nacimiento de una industria turística. España empezó a ponerse al día económicamente con sus vecinos europeos. Franco gobernó hasta su muerte, el 20 de noviembre de 1975, cuando el control se le dio al rey Juan Carlos I. En los últimos meses antes de la muerte de Franco, el Estado español entró en una parálisis. Esto fue capitalizado por el rey Hassan II de Marruecos, que ordenó la ‘Marcha Verde’ en el Sáhara Occidental, última posesión colonial de España.

Francisco Franco Bahamonde junto a Dwight D. Eisenhower en Madrid en 1959.
Principales acontecimientos
1942: Ley Constitutiva de las Cortes.
1945: se promulga el Fuero de los Españoles y la Ley del Referéndum Nacional.
1947: se consigue el poder de Francia mediante contactos exteriores.
Ley de Sucesión a la Jefatura del Estado.
España cierra el último campo de concentración en Miranda de Ebro.
1950: España ingresa en la FAO.
1952: España ingresa en la Unesco.
1955: España ingresa en la ONU.
1958: España ingresa en el FMI. Ley de Principios del Movimiento.
1959: Visita del Presidente de los EE.UU. Dwight D. Eisenhower.
1966: Ley Orgánica del Estado.
1969: Proclamación ante las Cortes del príncipe Juan Carlos de Borbón, como sucesor del jefe de Estado, Francisco Franco, a título de rey.
1973: el 20 de diciembre, la banda terrorista ETA asesina al almirante Luis Carrero Blanco, presidente del gobierno.
1974: Congreso de Suresnes.
1975: las últimas ejecuciones del franquismo provocan el aislamiento internacional de España.
1975: muerte del general Franco (20 de noviembre). Subida al trono de Juan Carlos I.
Reinado de Juan Carlos I (1975-2014)
Artículo principal: Reinado de Juan Carlos I de España
Transición a la democracia (1975-1982)
Artículo principal: Transición Española
La transición española a la democracia marca una nueva era en la que España pasó de la dictadura de Francisco Franco a un estado democrático y de derecho. La transición se suele decir que comenzó con la muerte de Franco el 20 de noviembre de 1975, mientras que su finalización está marcada por la victoria electoral del PSOE el 28 de octubre de 1982. Entre 1978 y 1982, España fue liderada por el gobierno de Adolfo Suárez, primer presidente del gobierno, en el partido Unión del Centro Democrático. En 1981, hubo un intento de golpe de Estado, el llamado 23-F.82
El 23 de febrero Antonio Tejero, con los miembros de la Guardia Civil, entró en el Congreso de los Diputados, y se detuvo la sesión, donde Leopoldo Calvo-Sotelo estaba a punto de ser nombrado primer ministro del gobierno. Oficialmente, el golpe de Estado fracasó gracias a la intervención del rey Juan Carlos I.83

SS.MM. Juan Carlos I y Sofía de Grecia.
España se adhirió a la OTAN antes de que Calvo-Sotelo dejara el cargo. Junto con el cambio político se produjo un cambio en la sociedad que dio mayoría absoluta a un gobierno socialdemócrata, liderado por Felipe González, que duraría cuatro legislaturas. La sociedad española fue extremadamente conservadora bajo el franquismo, pero la transición a la democracia también se inició la liberalización de los valores y las costumbres de la sociedad.84
Cronología: Inicios (1975-1978)
Artículo principal: Legislatura Constituyente de España
1975: Tras la llamada Marcha Verde (noviembre de 1975, mientras el dictador agonizaba), España firma con Marruecos los Acuerdos Tripartitos de Madrid, abandonando a su suerte al Sáhara Occidental, violando las resoluciones de la ONU, que instaban a realizar un referéndum desde 1965; el territorio es rápidamente invadido por Marruecos y Mauritania.
1976: El 15 de diciembre se celebra el referéndum sobre la reforma política, que da paso a la democracia en España.
1977: El 24 de enero se produce la matanza de Atocha en la que mueren cinco abogados laboralistas del PCE ametrallados por un grupo de pistoleros ultraderechistas.
1977: Primeras elecciones generales tras la dictadura, en las que triunfa la Unión de Centro Democrático (UCD), partido dirigido por Adolfo Suárez.
1977: Pactos de la Moncloa.
1978: Se aprueba mediante referéndum y entra en vigor el 29 de diciembre, la Constitución española de 1978.
Cronología: Consolidación democrática (1979-1982)
Artículo principal: I Legislatura de España

La España de las autonomías, uno de los mayores cambios introducidos con la Constitución de 1978.
1979: Nuevas elecciones legislativas, en las que UCD conserva la mayoría relativa en el Congreso y la absoluta en el Senado.
1981:
Dimisión de Adolfo Suárez como presidente de Gobierno.
El 23 de febrero, durante la votación de investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo como nuevo presidente de Gobierno, el teniente coronel Antonio Tejero encabeza una intentona de golpe de estado, que en su día algunos sectores escépticos calificaron de pantomima[cita requerida], especialmente en la prensa británica especializada en temas geopolíticos.
El 25 de febrero, Leopoldo Calvo-Sotelo es investido presidente del gobierno por la mayoría absoluta del parlamento, en parte como contestación al intento de golpe de estado.
1982:
Ingreso de España en la Organización del Tratado del Atlántico Norte.
Triunfo electoral del PSOE, que consigue la mayoría absoluta tanto en el Congreso como en el Senado. Primer gobierno socialista presidido por Felipe González Márquez.
Historia actual (1982-presente)

Pasaporte español como país miembro de la Unión Europea.
Artículos principales: II Legislatura de España, III Legislatura de España, IV Legislatura de España, V Legislatura de España, VI Legislatura de España, VII Legislatura de España, VIII Legislatura de España, IX Legislatura de España y X Legislatura de España.
1986: El 1 de enero, España ingresa oficialmente en la Comunidad Económica Europea. El 22 de junio, se celebran elecciones generales: nueva mayoría absoluta del PSOE. Felipe González sigue al frente del segundo gobierno socialista.
1987: Dos atentados terroristas de ETA marcan el capítulo de sucesos: el 19 de junio el atentado de Hipercor en Barcelona, la mayor masacre de la organización, en la que asesina a 21 civiles en un centro comercial, y el 11 de diciembre el atentado contra la casa-cuartel de Zaragoza, en el que pierden la vida 5 niños y 6 adultos.85
1989: Elecciones generales: nueva mayoría absoluta del PSOE, tercer gobierno socialista.
1992: Juegos Olímpicos de Barcelona. Exposición Universal de Sevilla. Madrid, Capital Europea de la Cultura. Puesta en marcha del AVE.
1993: Elecciones generales: mayoría relativa del PSOE siendo elegido Presidente del Gobierno Felipe González Márquez por un pacto de legislatura con CiU y PNV. Cuarto gobierno socialista en la democracia y consecutivo.
1996:
Elecciones generales: mayoría relativa del Partido Popular (PP) siendo elegido Presidente del Gobierno José María Aznar López por un pacto de legislatura con CiU, PNV y CC. Primer gobierno del Partido Popular.86
Guerra de Kosovo.
1998: Con una tasa de inmigración anual del +0,28%, el fenómeno de la inmigración en España empieza a tomar fuerza. En los siete años siguientes, entran en España 3.730.610 inmigrantes, se multiplican por cinco los residentes de nacionalidad extranjera.
2000: Elecciones generales: mayoría absoluta del PP. José María Aznar continúa al frente del gobierno. Segundo gobierno del Partido Popular.
2001: Guerra de Afganistán.

Moneda de 2 Euros, moneda oficial de España desde el 1 de enero de 2002.
2002:
El 1 de enero el euro se convierte en la moneda oficial del país, con lo cual se abandona la peseta. Salamanca, Capital Europea de la Cultura. Presidencia española de la Unión Europea durante el primer semestre del año.
Incidente de la isla de Perejil.
2003: El apoyo del gobierno a la guerra de Iraq provoca múltiples manifestaciones de protesta a lo largo del país.
2004:
El jueves 11 de marzo se produjo el atentado terrorista más grave de la historia de España y de Europa. Las explosiones en varios trenes de cercanías en Madrid causaron 192 víctimas mortales y miles de heridos. El suceso conmocionó a la sociedad española. Los atentados provocaron amargas divisiones en el panorama político.87
El 14 de marzo gana las elecciones el Partido Socialista Obrero Español -PSOE-, por lo que José Luis Rodríguez Zapatero, tras realizar diversos pactos, se convierte en presidente del Gobierno. Además, una mujer, María Teresa Fernández de la Vega, se convierte en la primera vicepresidenta del Gobierno en España; el quinto gobierno socialista será paritario.
2008:
Comienzo de una gravísima Crisis económica.
El 9 de marzo, el Partido Socialista Obrero Español ganó de nuevo las elecciones generales con 169 escaños (5 más que en las elecciones de 2004) frente a los 154 del Partido Popular. Sexto gobierno socialista.88
Del 14 de junio al 14 de septiembre en Zaragoza tuvo lugar la Exposición Internacional de 2008 como tema central el “Agua y Desarrollo sostenible”
2010:
Cuarta presidencia española de la Unión Europea en el primer semestre del año.
Plan de Ajuste del Gobierno (12 de mayo).
2011:
15M, Indignados, Spanish Revolution. Manifestaciones en 58 ciudades españolas ante la gravedad de la crisis económica y social.
Intervención militar en Libia.
La banda terrorista ETA anuncia el «cese definitivo de su actividad armada».
El 20 de noviembre el Partido Popular gana las elecciones generales con mayoría absoluta, siendo elegido Presidente del Gobierno Mariano Rajoy. Tercer gobierno del Partido Popular en democracia. Obtienen escaños trece partidos.89
2014:
El 2 de junio, el rey Juan Carlos I anuncia por televisión su decisión de abdicar el trono en favor de su hijo Felipe.90
El 19 de junio Felipe VI es proclamado rey de España ante las Cortes.

CASTRACIÓN QUÍMICA

CASTRACIÓN QUÍMICA
Según una publicación de Ginebra Suiza, cuando un hombre cometía el delito de violación, era condenado a la castración física, en pleno siglo XX aunque parezca increíble, todavía se discutía respecto a cual debería ser el castigo exacto.
Sin embargo, el Tribunal del Cantón de Argovia, Suiza, pronunció una inquisitorial condena contra el hombre acusado de cometer delitos sexuales.
Ordenó que el delincuente fuera sometido a un tratamiento por medio de un complejo químico llamado ciprotero-acetato, destinado a inhibir la secreción de las hormonas masculinas de los testículos.
Así, fue dispuesta la “castración química del penado.”
Ojalá y en México se aplicara este castigo a los delincuentes de esta caterva.
¿creo que asi disminuiría un poco este tipo de atentado contra las mujeres?,
Bueno esta es mi humilde opinión. ¿Usted que opina?
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