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EL HOMBRE SALVAJE DE LOS PIRINEOS (Mitos y Leyendas del Pais Vasco)

EL HOMBRE SALVAJE DE LOS PIRINEOS
(Mitos y Leyendas del Pais Vasco)
Un ser tradicional llamado Baxajaun se encuentra muy arraigado en el folklore euskaldun, pero que tiene todo el aspecto de convertirse en algo viviente.
Su mismo nombre Baxajaun (señor del bosque), es algo llamativo de por sí, pero el nombre es superado por la realidad pues se trata de un ser dotado de una extraordinaria fuerza física y de una gran agilidad, normalmente es más alto que la mayoría de los lugareños y aunque es de forma humana, se encuentra completamente cubierto de pelo, también se cuenta que tiene largas y muy duras uñas.
A pesar de sus rasgos humanos se asegura que uno de sus pies es circular.
Chaho nos habla de él como de un ser de talla descomunal y poseedor de una gran fuerza.
De ésta forma podría pasar por ser un orangután.
Se le suele presentar regularmente con un grueso garrote o bastón en la mano.
Al parecer estos seres se comunican por medio de señas.
En un cuento de Aussurucq, que aparece recogido de la obra de M. Vinson “Folk-Lore du Pays Basque”, se dice que Baxa-Jaun es como un hombre cualquiera, pero cubierto enteramente de pelo.
En cuanto a su morada todo lo que se sabe es que habita las zonas más profundas de los bosques, otro lugar serían las cavernas de origen natural, ya que no construyen viviendas y a veces viven en los lugares cercanos a los torrentes de agua y quizá tengan moradas subterráneas.
Citando algunos lugares concretos diremos que en los bosques de Zeanuri y en las cuevas de Muskia y Mailuxe y un lugar que llama mucho la atención son los Pirineos.
Está muy extendida la creencia de que los Baxajaun cultivaban el trigo en las cumbres de las montañas, sin embargo, los cristianos, que vivían en las tierras de abajo, no sembraban el trigo, pues no tenían las semillas, y fue de ellos de quienes aprendieron el cultivo.
También se les considera como los primeros herreros y molineros, de quienes los hombres aprendieron el secreto de la fabricación de la sierra, del eje del molino y de soldar los metales.
Los Baxajaun son tenidos como una casta de hombres sabios conocedores de todos los secretos de la Naturaleza y dueños y señores de los bosques.
Por otros lados, el Baxajaun es el genio protector de los rebaños; emite terribles gritos en las montañas al acercarse las tempestades de forma que los pastores puedan recoger sus rebaños.
Los pastores (y esto hasta nuestros días) saben y hacen sonar sus cencerros de forma simultánea, el Baxajaun está cerca; ahora el pastor puede descansar tranquilo, pues sabe que su rebaño no será molestado por los lobos durante ese día o noche.
No obstante, y a pesar de parecer un ser de absoluta bondad, es frecuente encontrar calificaciones en contrario, y se le describe como feroz y maligno.
Por ejemplo; que:
“Cuando los animales se mueven y tropiezan con un tronco de árbol caído y cubierto de nieve, bien pronto le veréis moverse, alzarse luego, y lanzando un gran rugido, perseguiros tenazmente”.
O este otro de Goizueta (1851):
“Empezó a murmurarse en el país que a altas horas de la noche frecuentaba los bosques de la comarca un hombre de talla tan gigantesca, que su cabeza sobresalía por encima por encima de árboles muy elevados.
Cubierto su cuerpo de un vello largo y lacio, con un fuerte garrote en su mano perseguía al hombre extraviado y sus aullidos feroces sembraban el terror en todo el lugar”.
Es muy notable el hecho de que una voz tan autorizada como la del Padre J.M. de Barandarian y referente al Baxajaun, diga:
“Háblase de él algunas veces como si realmente existiese en nuestros días”
J. Mª Satrústegui, en “Mitos y Creencias”, expone que en Valcarlos y Ondarrota (1955-1944) varios pastores le comentaron su pleno convencimiento sobre la existencia del Baxajaun.
El amo del caserío Aitzurre una mañana encontró las ovejas lejos de su paradero habitual y comentó a su acompañante (el informante de Satrústegui)
“Las ha traído Baxajaun.”
Siguiendo con los informes de Satrústegui encontramos: que un anciano le confesó que los Baxajaunes le visitaban en el caserío, y que no sabía porqué motivo se habían alejado –lekutiak dira-.
Por si no saliésemos de la sorpresa, el mismísimo autor en su libro citado, confiesa que las vivencias que tuvo durante su estancia en los lugares antes mencionados le han dejado una huella imborrable para el resto de sus días, y que nunca las ha publicado.
Respecto a si los Baxajaun forman grupos o familias, son de gran valor los datos que sigue aportando el autor citado.
Así uno de sus informantes los vio en Adartza.
La mujer (hembra) del Baxajaun, la Basandere, llevaba un vestido azul y todos ellos iban en dirección a un caserío.
Además hay quien llegó a descubrir a un hijo de la pareja tumbado al sol a la entrada de la cueva de Mailuxe, y afirman que era muy rubio.
Una historia que hace referencia a una Basandere, es la siguiente:
“Solía vivir una Basandere en los bosques de Zeamuri.
Una vez fue al bosque un joven y halló a Basandere.
Esta le dijo si quería ser su novio.
El muchacho la miró bien y viendo que tenía garras en las piernas, le contestó que no.
Entonces Basandere le dijo que presto moriría, y dicho y hecho, murió al día siguiente, y Basandere asintió a su entierro”
Por lo general, las leyendas populares son anónimas y ancestrales.
Sin embargo este ser extraño y misterioso no ha podido librarse, incluso, de la pluma cercana de Pío Baroja, el cual en “La leyenda de Juan de Alzate” nos muestra un Baxajaun pacífico y solitario, retirado en la penumbra de los bosques.
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EL VALLE DE LAS SIETE MUERTES

EL VALLE DE LAS SIETE MUERTES
La ubicación exacta de éste lugar no la proporcionan las autoridades de Nueva Delhi en la India, para evitar que un loco aventurero como Graham Dickford, que andaba en busca de grandes tesoros fuera encontrado por las Autoridades Británicas en 1892 en condiciones más que deplorables, donde después de ser internado en un nosocomio y con frases entrecortadas narró su aventura, según dijo:
-Había encontrado en medio de la jungla un valle misterioso en el que los indígenas le habían indicado existía un templo colmado de fabulosas riquezas, pero en vez de eso había encontrado una serie de horrores indescriptibles.
-Todos sus compañeros fallecieron y aunque él había escapado del valle, tenía sus horas contadas, pues una violenta fiebre le agitaba con un temblor incontrolable, no le quedaba ni un pelo en la llagada cabeza y tenían el cuerpo cubierto de horribles quemaduras.
-Entre gritos habló de un “fuego volador”, de “sombras en la noche”, de “fantasmas que matan con la mirada”, en vano trataron de obtener un relato coherente, cada vez se hacía más confuso y 3 días después de su rescate murió de una manera atroz, gritando y debatiéndose al grado de hacer huir a los enfermeros hindúes.
-Poco después murió con la cabeza llagada, en medio de terribles convulsiones y todo el cuerpo cubierto de terribles quemaduras.
Sus noticias sobre el valle infernal fueron las primeras y nadie las tomó en serio hasta que en 1906 una expedición británica confirmó su relato, aunque por desgracia tuvieron que pagar por éste con las vidas de dos de sus expedicionarios la incursión a lo que definieron como “una caldera de brujas de la naturaleza”.
En la comarca se hallaban las serpientes más venenosas de la India además existía una gran profusión de plantas ponzoñosas y “sombras en la noche” de “fantasmas que matan con la mirada” sobre la horrible cuenca donde corre el “gran fuego volador” que el jefe de la expedición describió así:
“Basta encender una chispa para que la tierra retiemble con infernal estrépito y se produzca una llamarada que corre de un extremo al otro del valle”
La muerte de los 2 exploradores ingleses fue muy extraña, bajaron a un angosto “embudo” y empezaron a hacer extraños movimientos, hasta que se desplomaron en el suelo.
Los compañeros que se precipitaron a socorrerles no pudieron más que rescatar los cuerpos y abandonar apresuradamente la hondonada, aturdidos y con síntomas de asfixia.
Durante la noche tuvieron terribles pesadillas y una sensación de malestar inexplicable que les continuó durante varios días.
En 1911 una segunda expedición se aventuró por “el valle de las siete muertes” y coincidentemente de los 7 hombres que la componían y
“Todos eran veteranos de la jungla aptos y dispuestos contra cualquier peligro”,
Sólo regresaron 2, pues cuando llegaron al centro de una explanada baja, los otros 5 se habían puesto a girar en círculo como autómatas, sordos a los gritos de sus compañeros que estaban fuera de la zona y luego se desplomaron fulminados.
Cuando después de 8 años un grupo de expertos y decididos cazadores, se internaron en el valle maldito, encontraron 17 esqueletos humanos y también tuvieron que pagar su tributo, cuando 3 de sus componentes después de estar bromeando y riendo con los demás se precipitaron desde la cima de una pared rocosa yendo a estrellarse en las rocas del fondo.
Algunos científicos tratan de explicar los fenómenos de “la caldera de las brujas” hablando de:
Gases naturales, unos inflamables, y otros que afectan el sistema nervioso, ó exhalaciones de gas carbónico, de un clima favorable a las venenosas serpientes y a las plantas venenosas.
Pero como un día diría Albert Einstein
“Son demasiadas coincidencias en tan poco espacio”
Ahora bien, para tratar de explicar los fenómenos podríamos recurrir a las terribles armas que según los antiguos libros hindúes usaron en batallas antiquísimas tanto los;
”señores del Día” contra “los de la Noche” ó mejor seria decir: ¿“extraterrestres buenos y malos?”
O bien podríamos regresar al “Valle de la Muerte” norteamericano, con sus árboles monstruosos, con sus reptiles que se deslizan por donde ninguna otra forma de vida podría vivir, a sus vapores irrespirables, o a las fantasmagóricas luces que como nos dice el doctor Martín-
“Surgen de improviso del suelo, cobran formas que recuerdan a veces las humanas, se mueven en la noche, ora muy lentamente, ora como relámpagos, serpentean, se alzan como llamaradas, como garras, como columnas de fuego blanco, se abalanzan hacia el cielo…”
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EL CONTINENTE de “MU” Y LA ATLANTIDA

EL CONTINENTE de “MU” Y LA ATLANTIDA

Hace 12,000 años, o tal vez más, los científicos de esa época supieron que la Tierra, que entonces estaba habitada por antepasados del hombre muy superiores a éste y que habían hecho prosperar en su continente (Tierra de Mu), una gran civilización, de la cual la nuestra no es más que un pálido reflejo, irradiación que incluso pudo haber sido trasmitida genéticamente.
Se dieron cuenta que su florecimiento iba a desaparecer por completo en medio de una colosal catástrofe.
Entonces aquellos sabios hombres tomaron la precaución de consignar lo más preciado de su civilización para que ésta no se perdiese junto con ellos.
Debido a sus propias investigaciones Robert Charroux afirma que:
Los Atlantes, no son los más antiguos pobladores de la Tierra que estuvieron dotados de conocimientos superiores, que los hombres de “Mu” eran muy anteriores a aquellos.
Y cuando la Tierra de “Mu” desapareció, dejó una descendencia directa o híbrida que desarrolló su civilización en tierras del Pacífico, antes de que a su vez, desapareciese por diversos cataclismos.
Este antiguo, misterioso y desaparecido continente, éste “Mu” estaría centrado en el océano Pacífico, y se habría extendido desde una parte de las islas de Hawai, pasando por las islas Fidji hasta la enigmática isla de Pascua.
El rastro de la existencia de “Mu” no sólo se encuentra en un códice Maya que celosamente guarda el British Museum, sino también en las “Tablillas Naacal”, descubiertas en la India y en una colección de códices bastante extensa (más de 2,500 manuscritos) encontrados en México, todos los cuales también dan testimonio del paso de la gente de la Tierra de “Mu”, por éste mundo que hoy llamamos Tierra, y que en otra época, obviamente, se llamó de otra forma.
Ahora me parece conveniente examinar como es el asombroso relato de la “Creación” que nos hace un investigador de las hindúes “Tablillas Naacal”, en las cuales aparecen con las ilustraciones siguientes:

Aquí se cortan, los testimonios de las enigmáticas tablillas Naacal, las que varios investigadores ortodoxos consideran meras fantasías.
Pero realmente estos relatos no deben dejarse al soslayo, ya que existe un gran número de evidencias sobre éste misterioso continente conocido como la “Tierra de Mu”, pues también se encuentran grabados sus recuerdos en la pirámide de Xochicalco, en México, y otras en el Templo de Uxmal en Yucatán.
Por todas estas razones, son por las que considero conveniente reexaminar la forma en la que un manuscrito premaya de hace 3,500 años, describe el fin del continente llamado “Tierra de Mu”, he aquí su descripción en sus propias palabras:
“El año 6 del Kan, el 11 Muluc del mes de Zac, se produjeron terribles terremotos que continuaron hasta el 13 Chuen.
Mu, la comarca de las colinas de arcilla, fue sacrificada: tras haberse levantado 2 veces, desapareció durante la noche, mientras la tierra era sacudida continuamente.
El suelo se hundió y volvió a emerger varias veces en muchos puntos cercanos al mar.
Finalmente la extensión se rompió y se dividió en muchas partes y, por las convulsiones, se hundió con sus 64 millones de habitantes”
No obstante sus mayores vestigios se encuentran desperdigados por las numerosas islas del océano Pacífico en las cuales se ven grandes templos de piedra, gruesos muros de construcción monumental, canales bordeados de roca e inmensos monolitos, obras que obviamente, debieron requerir de una gran movilización de recursos y hombres, y sobre todo en la enigmática isla de Pascua.
Además no debemos olvidar que, según el relato del manuscrito premaya, en la catástrofe perecieron 64 millones de habitantes,
¿Cosa que resulta espeluznante, no es verdad?
En síntesis, existen numerosos testimonios acerca de las huellas de las civilizaciones que florecieron en el hoy desaparecido continente llamado “Tierra de Mu.”, para que se dejen de lado como si jamás hubiese existido.
Sin embargo así de esta manera sencilla, e igualmente como las sumergidas huellas de La Atlántida, las del archipiélago de Bimini, y tantas otras, sucedieron las catástrofes.
Y todas ellas en conjunto, presentan un enigma impresionante, y un reto a la memoria de la Humanidad, que tal vez nunca se pueda resolver y sólo quede en su inconsciente colectivo o como afirman los Teósofos en los “Archivos Akáshicos” del género humano.
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NICAN MOPOHUA

TOMADO DE WIKIPEDIA

Frontispicio del Huei tlamahuiçoltica,
que contiene entre sus páginas el Nican mopohua.
Nican mopohua es el nombre con el que se conoce ampliamente el relato en náhuatl de las apariciones marianas de la Virgen de Guadalupe en el Tepeyac, al norte de la actual Ciudad de México.
Nican mopohua (que puede traducirse como Aquí se narra) son en realidad las 2 primeras palabras de este relato cuya autoría, según el editor Luis Lasso de la Vega), es de Antonio Valeriano.
El Nican Mopohua está contenido en un libro más amplio, el Huei tlamahuiçoltica o El Gran Suceso publicado en el año de 1649.
El título de esta obra en realidad es Huei tlamahuizoltica omonexiti in ilhuícac tlatohcacihuapilli Santa María Totlazonantzin Guadalupe in nican huei altepenáhuac México itocayocan Tepeyácac
(en náhuatl, “Por un gran milagro apareció la reina celestial, nuestra preciosa madre Santa María de Guadalupe, cerca del gran altépetl de México, ahí donde llaman Tepeyacac”).
El Huei Tlamahuizoltica, que consta de 36 páginas, fue publicado por el bachiller Luis Lasso de la Vega (1605-1660), a la sazón vicario de la capilla del Tepeyac; contiene, entre otras cosas, el relato de las apariciones:
Nican Mopohua de Antonio Valeriano que según Luis Lasso de la Vega el propio Antonio escuchó de Juan Diego, y contiene también la lista de algunos milagros (concretamente 14) contenidos dentro del Nican Motecpana de Fernando de Alva Ixtlilxóchitl.
Es probable que el manuscrito náhuatl usado por Luis Lasso de la Vega fuera el original de Antonio Valeriano.
La mayoría de las autoridades están de acuerdo en esto y en la datación de cuando fue escrito, año 1556.
De hecho, el historiador Edmundo O’Gorman (1906-1995) opina que Antonio Valeriano había escrito el Nican mopohua en 1556.
El historiador León-Portilla acepta de la misma manera la hipótesis de Edmundo O’Gorman.
Una copia parcial muy antigua del manuscrito Nican Mopohua en 16 páginas que data del año 1556 se puede encontrar en la Biblioteca Pública de Nueva York que ha estado allí desde 1880 y una copia completa en el Centro de Estudios de Historia de México Carso.
En el se puede leer lo siguiente:
Quiero mucho y deseo vivamente que en este lugar me levanten mi ermita.
En ella mostraré y daré a las gentes todo mi amor, mi compasión, mi ayuda y mi defensa.
Uno de los pasajes descritos es el del año de 1629 cuando la Ciudad de México se obscureció bajo las sombras de una intensa tormenta que duró casi 36 horas.
Los habitantes vieron este fenómeno como un castigo de la Providencia, luego de los excesos de los conquistadores, de esta manera, la urbe quedó completamente inundada.
El refugio para las inclemencias eran los templos.
Se acudió entonces a la Virgen de Guadalupe, quien incluso fue llevada desde su santuario en el Tepeyac hasta la Catedral Metropolitana.
El 12 de diciembre tuvo lugar la cuarta visita donde la Virgen curó al tío de Juan Diego y le mandó recoger en su ayate bellísimas rosas fuera de temporada.
La humilde tilma (ayate) fue la revelación mística: colocada con decencia la Imagen, dio las gracias a Nuestro Señor y a su gloriosa Madre, narró Becerra Tanco.
Fray Juan de Zumárraga desató del cuello de Juan Diego la manta en que apareció la imagen de la Reina del Cielo y fue a ponerla en su oratorio.
Estas todas son las noticias, que tengo, y esto dicho, lo que siento.
Y todo lo sujeto à la corrección de nuestra santa Madre Iglesia Catholica, y à sus censores Apostolicos, concluye el bachiller en este texto publicado por la imprenta de la Viuda de Bernardo Calderón y que se encuentra en el Centro de Estudios de Historia de México carso · Fundación Carlos Slim.
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HORRIBLES COSTUMBRES DE LOS INDIOS COMANCHES

HORRIBLES COSTUMBRES DE LOS INDIOS COMANCHES
Por Prieto.- Historia de Tamaulipas, página 135.
Según refiere el padre Santa María en 1750 algunas de esas tribus como los comanches y los apaches usaban del caballo siendo diestrísimos jinetes superiores en mucho a los españoles y criollos.
Las numerosas manadas de ganado caballar que poblaban aquellos desiertos sin dueño y sin cuidado les proporcionaban aquella ventaja, por ese mismo tiempo además de las flechas y la lanza se servía también de las armas de fuego que adquirían por cambio o por la fuerza.
Algunos eran antropófagos por lo que: para disponer mejor y suavizar la carne de los infelices prisioneros condenados a servir de potaje en las orgías de los comanches, les frotaban todo el cuerpo con cardos y pieles humedecidas hasta hacerles verter la sangre por todas partes.
Preparado así éste manjar tan horrible y más que brutal, se ordenan los danzarines en su fila y círculo alrededor de la hoguera y de sus víctimas.
Uno a uno y de cuando en cuando, saliéndose del orden del baile, se acercan a los desgraciados prisioneros y con los dientes les arrancan a pedazos la carne que palpitante aún y medio viva, la arriman con los pies a la lumbre, hasta que dejando de palpitar se medio asa; entonces vuelven a ella para masticarla y echarla a su estómago antropófago, cruel y mas que inhumano.
Cuidando al mismo tiempo de arrancar los pedazos de las partes mas carnosas donde no peligre la vida, como también al principio en no romper ninguna vena de las principales para que no se desangre, para que ya descarnado todo el cuerpo y roído hasta los huesos, se acercan a la víctima los viejos y viejas a roerle con lentitud las entrañas y quitarles la vida.
Suelen también dejar para la noche siguiente la consumación de la obra y entretanto aplican a los infelices en las heridas y bocados que les han sacado de la carne, carbón molido o ceniza caliente, observándolos de continuo para que no acaben sin que tengan parte en su muerte los viejos y viejas.
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MANIQUEISMO,

MANIQUEISMO,
Es conocido sin duda como él más grande los sistemas “dualistas” que se pusieron de manifiesto después del nacimiento del cristianismo.
Cuando se pusieron al descubierto ciertos documentos hallados en Turfan, en el Turquestán Chino y en Fayum en Egipto, se han completado las fuentes de muy diverso origen y ahora puede construirse la doctrina de Manes casi íntegramente.
Así el profeta se declaró como ser el sucesor de Buddha, de Zoroastro y de Jesús, pues todos ellos sólo habían aportado un fragmento de la “Verdad”.
Y siendo Manes, el último mensajero de Dios traía el conocimiento íntegro, completo y tal conocimiento estaba basado en varias escrituras redactadas por Él mismo.
Pero estas escrituras solamente son una síntesis del Budismo, del Mazdeísmo y del Cristianismo, que rechaza lo que parece falso en alguna de las religiones que acepta lo que parece bueno de cualquiera de ellas.
Es también una Gnosis, porque en el conocimiento reside la salvación y porque se trata de resolver el problema que representa una amalgama de cierta materia divina, el Alma, con el cuerpo, producto del mundo terrestre y por tanto un producto del Mal y obra del demonio.
Pero además como entre otros gnósticos aparecen mitos muy complicados, extraños y extravagantes para la moderna mentalidad.
Desde un principio de los tiempos, coexisten dos entidades no engendradas y equivalentes El Bien y El Mal, la Luz y las Tinieblas; Dios y la Materia, obviamente se sugieren dos divinidades distintas ya que ningún otro dios se superpone a estas dos entidades.
Se sabe que San Agustín fue durante un tiempo maniqueo, después según se dice inspirado por Dios, se separó de la secta y compuso varias obras dedicadas a combatirla.
Así en su obra “Contra Faustum” (Se trata de Fausto de Mileto un maniqueo y adversario de San Agustín), escribe el siguiente diálogo:
“-¿Creéis que hay dos dioses o sólo uno?
–Le pregunta a Fausto. Y éste responde:
“-Hay absolutamente sólo uno.
“-¿Porqué entonces aseguráis que hay dos?
“-Jamás
-Afirma Fausto:
Se nos ha oído decir “dos dioses”. ¿En que fundáis vuestras sospechas?
“-Afirmáis la existencia de dos principios, uno del Bien y otro del Mal”
“Es verdad que reconocimos dos principios, pero sólo a uno de ellos llamamos Dios; llamamos al otro, hylé o la materia, o, como se dice más comúnmente, el Demonio.
Ahora bien, si pretendéis que eso es establecer dos dioses, pretenderéis también que un médico que trata de la salud y la enfermedad, establece que hay dos “saludes”; o que un filósofo que discurre sobre el bien y el mal, la abundancia y la pobreza sostiene que hay dos “bienes” y dos “abundancias”
Desde mediados del siglo III o sea en vida de su fundador “el maniqueismo” ya se encuentra en Palestina, en Egipto y en Roma, luego en el siglo IV invadió África del Norte, donde encontró un gran adepto en la persona de San Agustín, como hemos indicado, luego llegó al Asia Menor, Iliria e Italia llegando a Galia y a España.
Pero como si se hubiera querido demostrar la certidumbre de los maniqueos de que el mundo estaba creado por el demonio, se desataron contra ellos y en todas partes las más feroces persecuciones, así en 297, Dioclesiano iniciaba la represión, en 372 Valentiniano I les prohibía sus reuniones y en 382 y 389 Teodosio les acusaba de infamia y les lanzaba la pena de muerte.
No se sabe como pudo sobrevivir el maniqueismo si su persecución empezó con la muerte de Manes, no obstante se expandió en China y Asia Central, donde varias veces fue considerada la religión oficial, hasta el siglo XIII cuando las invasiones de Gengis Khan les dieron el tiro de gracia.
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Las GRUTAS DE CACAHUAMILPA

Las GRUTAS DE CACAHUAMILPA

En el Estado Mexicano de Morelos en la República Mexicana, se encuentran estas cavernas conocidas como las “Grutas de Cacahuamilpa”, que están consideradas como las más extensas de América.
Fueron formadas en el curso de los siglos por el río de San Jerónimo y dadas a conocer al mundo actual a finales del siglo XIX por un explorador Inglés quién se internó en ellas junto con su perro predilecto, y son tan extensas que aquel se perdió y después de mucho tiempo murió de hambre y de sed.
Su fiel perro llorando lastimosamente se echó a sus pies y ahí esperó su propia muerte.
Irónicamente ya se encontraban muy cerca de la salida, a la cual nunca supieron llegar.
En la actualidad a unos cuantos metros de la boca de salida están las tumbas formadas por piedras amontonadas, la del explorador con una tosca cruz de hierro y únicamente de piedras con un cartel la de su fiel podenco.
Estas grutas ya desde hacía mucho tiempo habían sido exploradas y constituían el refugio de los bandoleros que asolaban la región.
Ahora sólo son un sitio turístico con visitas guiadas, con pasillos cementados y pasamanos, estas hermosas grutas cuyas estalactitas, estalagmitas y columnas naturales perfectamente iluminadas; constituyen un gran espectáculo y son dignas de admirarse; tanto por propios como por extraños.
Incluso varias veces se han ofrecido conciertos de música sinfónica para aprovechar la excelente acústica del enorme ámbito Guerrerense.
Aunque entre la población lugareña circula la leyenda de que nadie jamás les ha explorado en su totalidad y quienes lo han intentado se han perdido para siempre y nunca han vuelto a salir del recinto.
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LOS LIBROS DE LAS PROFECÍAS

LOS LIBROS DE LAS PROFECÍAS
Eran unos gigantescos volúmenes de piel de ciervo de 10 a 12 metros de largo con adornos en rojo y negro que poseían los sacerdotes CHOROTECAS y de los cuales por desgracia no se conserva ni un fragmento.
Existen unas leyendas acerca de estos libros, se dice que narraban la historia del “pasado y del futuro”, asegurando precisamente que “inteligencias extraterrestres” habían influido en la evolución de todas las civilizaciones y prediciendo que también los hombres se elevarían hacia los astros.
Los mismos libros habían hecho claras alusiones a “los hombres-jaguar bajados de las estrellas”.
¿Hombres-jaguar? ¿Quizá serán los que están representados como dioses, en varias partes de la América precolombina?
¿Se trataría simplemente de una deformación nacida de la fantasía, o de la representación de una forma de vida llegada de un planeta desconocido que condujo a los blancos Atlantes a la civilización o al contrario que luchó contra ellos?
¿Y por cierto, no encontramos también en Costa Rica (junto a largas hileras de columnas a menudo de 6 metros de alto, cuyo significado no conocemos) sillas de forma “moderna” y mesas de extraño aspecto, de piedra volcánica, adornadas con figuras de jaguar?
Aunque según Pierre Honoré, fueron los olmecas los que introdujeron el motivo del jaguar en América Central y de esta forma dice:
“… de ellos pasó a los mayas, a Uaxactún, a Teotihuacan, a los Toltecas y a los aztecas.
Nunca, sin embargo, dominó ninguna cultura como a la de los olmecas.
Estos le subordinaron su arte de modo tan importante, que incluso se ha hablado de una “jaguarmanía”
Configuraban rostros humanos cuya boca y nariz imitaban el hocico del jaguar; encontramos todos los tipos, todas las fases que pueden existir entre el hombre y la bestia.
¿Serán hombres con rasgos animales o animales con rasgos humanos?
También en el viejo mundo hubo un pueblo acerca del cual podemos hablar de una manía análoga: aunque aquí no se tomó como símbolo el jaguar, sino el león.
Desde los tiempos más lejanos conocemos las máscaras leoninas de nuestras civilizaciones occidentales, correspondientes en principio, con las americanas. Y son típicas de Creta.”
Sin embargo, tales representaciones, se encuentran en todas las mitologías del mundo entero.
Y volveremos a hallarlas continuando nuestro viaje a través de la América precolombina.
Entre los mayas se encuentran los nombres de 3 jefes mitológicos entre los 4 de los primeros clanes de aquel pueblo: Balam-Quiché “el tigre de la sonrisa dulce”, Balam-Ayab “el tigre de la noche”, e Iqui-Balam “el tigre de la Luna”.
No obstante los arqueólogos oficiales sostienen que, sólo se trata de imágenes religiosas, de deformaciones originadas en el culto al jaguar.
A pesar de las aseveraciones de estos investigadores, se han observado que estatuas del mismo tipo también se encuentran en lugares a cuyos habitantes les era totalmente ajeno un culto semejante, y que aún hoy los indígenas de esas regiones, recordando sin duda narraciones antiquísimas, hablan de los monumentos como de las figuras de los “guerreros extranjeros” o de mejor definidos como, “guerreros de la noche”
¿Se tratará de otra alusión al espacio?
Quizá si, porque algunas poblaciones descendientes de los olmecas se refieren a los hombres-jaguar como a “los dioses llegados de la Luna”.
En un lugar muy distante en el espacio como lo es el continente Asiático, entre los caudillos chinos y mongoles existía el nombre del “tigre de la sonrisa dulce” y así las leyendas locales dicen que en tiempos muy antiguos se asentaron en la enorme región que actualmente ocupa el desierto de Gobi (1’240,000 kilómetros2 de superficie) tales seres, y los “chamanes” cuando caen en trance se ponen en contacto con los “señores de todas las cosas”.
Aseguran ser descendientes directos de ellos, de esta manera se pueden relacionar con las máscaras de rasgos felinos sacados en las ceremonias de ciertas partes de Mongolia y con el mítico pájaro Garuda de la India.
De acuerdo con esto no resulta sorprendente que los monjes tibetanos posean grandes conocimientos sobre Mongolia, dado que uno de sus sabios lamas llegó en 1269 a la Corte del emperador Kubilai (el “Gran Khan” de Marco Polo).
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LOS ANIMALES FANTASMALES DE GUZIK (1876-1928)

LOS ANIMALES FANTASMALES DE GUZIK
(1876-1928)
Guzik, fue un humilde sujeto que nacido en Raczna, cerca de Cracovia, de joven fue un obrero curtidor.
Pero muy pronto se manifestaron a su alrededor varios fenómenos inexplicables, como ruidos insólitos, desplazamiento de objetos sin una causa aparente y formas fantasmales, que asustaban a sus compañeros.
Un espiritista polaco, W. Chlopicki, al conocer los hechos se propuso experimentar con el joven y encontró en él grandes facultades para actuar como médium.
Entonces Guzik abandonó su trabajo, para dedicarse a actuar como un sujeto metapsíquico.
Al comienzo lo hizo en numerosos círculos espiritistas polacos de carácter privado, en los que el ambiento era muy favorable al desarrollo de sus facultades, aunque el control que se ejercía en ellos, excesivamente mediocre, con toda probabilidad lo incitó, a cometer ciertos fraudes, bastante burdos y anodinos.
Sin embargo tiempo después se marchó a San Petersburgo a donde había sido invitado por el consejero de Estado Ruso Alexandr Aksakov.
Un tiempo más tarde fue sometido en forma voluntaria a estudios científicos por la “Sociedad Polaca de Estudios Psíquicos”.
En los años de 1922 y 1923, Guzik acudió a Francia, en donde bajo la dirección del doctor Geley, ofreció unas 80 sesiones en el “Instituto Metapsíquico Internacional” asambleas a las que asistieron numerosas personalidades del mundo científico y literario, y como resultado de tales deliberaciones, se publicó el célebre “Manifiesto de los 34”, que afirmó la autenticidad de los fenómenos, como los siguientes:
“Detrás del médium se formaron unas luces muy bonitas y, lejos de él, entre 1 metro y 1½ metros.
Los sujetos controladores del experimento fueron tocados y besados, más tarde una esfera nebulosa fosforescente del tamaño de una cara, se aproximó a M. Ageorges y al doctor Osty, hasta llegar a estar muy cerca de ambas cabezas.
Los dos distinguieron con toda claridad, un rostro luminoso bien formado.
Luego, según declaración de Osty
“Cerca de la cabeza del médium se encendieron unas luces fosforescentes, que avanzaron hasta los testigos del fenómeno.
Me sentí besado por una boca húmeda, como si fuera humana, y vi unos labios luminosos que se apartaban suavemente de mí, murmurando algunas palabras en un idioma extranjero.
La masa luminosa aumentó enseguida de superficie parecía tener de 10 a 15 centímetros de altura.
Se dirigió M. A. georges, el cual anunció inmediatamente que tenía frente a sus ojos ¾ partes de un bello rostro luminoso de hombre, del que veía los ojos, la nariz, el bigote y los labios…
Uno o dos minutos más tarde, se aproximaron a mí fulgores indeterminados, me sentí besado en la frente y en la cabeza y mis mejillas fueron acariciadas por manos humanas.
Otros numerosos y vivos contactos se sucedieron precipitadamente sobre mi rostro, mi cabeza y mis hombros.
En el curso de numerosas sesiones siguientes los experimentadores tenían la impresión de entrar en contacto con formas de animales.
Como estas no iban acompañadas de fenómenos luminosos, sólo se podían apreciar por el tacto y el olfato.
La mayoría de aquellas formas recordaban perros, gatos y ardillas, sus roces daban la impresión de que se trataba de animales vivos y no de pieles o animales disecados.
Además, estos animales, a veces, acariciaban, lamían, mordían o arañaban.
En otra sesión se notó la presencia de un perro mediano.
Todos los asistentes percibieron el intenso olor característico de un perro mojado, se escuchó su respiración jadeante, tan propia de esos animales cuando corren tras una presa, y la misteriosa entidad rozó a Xavier Leclainche, pasó por entre sus piernas, luego bajo su silla y al fin detrás de él.
En ese momento se despertó el médium, y el olor percibido desapareció al instante.
Luego en otra de las sesiones tras una breve espera se manifestó una forma animal, con su olor característico, los controladores tuvieron la impresión de que se trataba de un perrito, que saltó sobre sus sillas, después sobre sus rodillas y les rozó y acarició, dando muestras de querer también jugar con las sillas, etcétera.
Posteriormente en otra sesión los sujetos controladores notaron la sensación de tener a su lado un gran perro, y después el doctor Rehm que es un hombre corpulento y de gran peso notó que alguien tiraba violentamente de su silla, desplazándola unos 75 centímetros, por lo que concluyó que se empleaba una fuerza considerable.
Después algunas sillas y sillones fueron removidos ruidosamente detrás del círculo de experimentadores, una mesa muy pesada con cubierta de mármol y situada detrás del médium fue desplazada 60 centímetros.
“Curiosamente los controladores oyeron antes del comienzo de los fenómenos, como el ruido de algo que hirviese a los lados y detrás del médium.”
No les cupo la menor duda que se trataba del centro emisor de las fuerzas actuantes.
En otra de las sesiones el médium dirigió la mano de Lady Lodge, hacia atrás y como ella misma lo explica:
“De improviso, el médium echó mi brazo hacia atrás; yo seguía sujeta a su muñeca, con mis dedos enlazados a los suyos.
Me hizo tocar con la mano un cuerpo erecto que se hallaba detrás de mí.
Era sólido y estaba cubierto de pelos o pelaje parecido al del pecho de los perros
¡Cuan sorprendente fue advertir la presencia de aquel ser detrás de mi!
“El sombrero, que lo había dejado sobre uno de los cojines del sofá, lejos del alcance de todos, salió proyectado por encima de mi cabeza y fue a caer ante Oliver Lodge.
“Lo que más me impresionó de aquella sesión fue el hecho de tocar aquel ser que estaba de pie detrás de mi silla, cubierto de un vello espeso y erizado.
Pasé mi mano sobre una superficie de un pie aproximadamente.
El ser parecía cariñoso”
En otra de las sesiones sobre el suelo se extendió una masa uniforme de aserrín.
Durante toda esta sesión, M. Ginisty percibió contactos repetidos y claros en la espalda, el brazo y el hombro izquierdos.
Notó como rebuscaban en sus bolsillos, luego fueron movidos los lápices que había sobre una gran mesa situada detrás del médium.
Después de la sesión se encontraron huellas de aserrín en los lugares en que M. Ginisty había sentido contactos, especialmente en la parte inferior de la espalda.
Sobre el suelo se observaron huellas que recordaban las de un perro de tamaño mediano.
“En una hoja de papel blanco, que había sido puesta sobre la mesa, junto con los lápices, se encontró dibujada una “S” mayúscula.”
¿Acaso los asistentes a esas sesiones experimentales, sin saberlo se habían puesto en contacto con Satanás, por lo de la “S” mayúscula y el sujeto velloso y erizado?
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Los LIBROS DE LAS PROFECÍAS

Los LIBROS DE LAS PROFECÍAS
Eran unos gigantescos volúmenes de piel de ciervo de 10 a 12 metros de largo con adornos en rojo y negro que poseían los sacerdotes chorotegas y de los cuales por desgracia no se conserva ni un fragmento.
Existen unas leyendas acerca de estos libros, se dice que narraban la historia del “pasado y del futuro”, asegurando precisamente que “inteligencias extraterrestres” habían influido en la evolución de todas las civilizaciones y prediciendo que también los hombres se elevarían hacia los astros.
Los mismos libros habían hecho claras alusiones a “los hombres-jaguar bajados de las estrellas”.
¿Hombres-jaguar? ¿Quizá serán los que están representados como dioses, en varias partes de la América precolombina?
¿Se trataría simplemente de una deformación nacida de la fantasía, o de la representación de una forma de vida llegada de un planeta desconocido que condujo a los blancos Atlantes a la civilización o al contrario que luchó contra ellos?
¿Y por cierto, no encontramos también en Costa Rica (junto a largas hileras de columnas a menudo de 6 metros de alto, cuyo significado no conocemos) sillas de forma “moderna” y mesas de extraño aspecto, de piedra volcánica, adornadas con figuras de jaguar?
Aunque según Pierre Honoré, fueron los olmecas los que introdujeron el motivo del jaguar en América Central y de esta forma dice:
“… de ellos pasó a los mayas, a Uaxactún, a Teotihuacan, a los Toltecas y a los aztecas.
Nunca, sin embargo, dominó ninguna cultura como a la de los olmecas.
Estos le subordinaron su arte de modo tan importante, que incluso se ha hablado de una “jaguarmanía”
Configuraban rostros humanos cuya boca y nariz imitaban el hocico del jaguar; encontramos todos los tipos, todas las fases que pueden existir entre el hombre y la bestia.
¿Serán hombres con rasgos animales o animales con rasgos humanos?
También en el viejo mundo hubo un pueblo acerca del cual podemos hablar de una manía análoga: aunque aquí no se tomó como símbolo el jaguar, sino el león.
Desde los tiempos más lejanos conocemos las máscaras leoninas de nuestras civilizaciones occidentales, correspondientes en principio, con las americanas. Y son típicas de Creta.”
Sin embargo, tales representaciones, se encuentran en todas las mitologías del mundo entero.
Y volveremos a hallarlas continuando nuestro viaje a través de la América precolombina.
Entre los mayas se encuentran los nombres de 3 jefes mitológicos entre los 4 de los primeros clanes de aquel pueblo: Balam-Quiché “el tigre de la sonrisa dulce”, Balam-Ayab “el tigre de la noche”, e Iqui-Balam “el tigre de la Luna”.
No obstante los arqueólogos oficiales sostienen que, sólo se trata de imágenes religiosas, de deformaciones originadas en el culto al jaguar.
A pesar de las aseveraciones de estos investigadores, se han observado que estatuas del mismo tipo también se encuentran en lugares a cuyos habitantes les era totalmente ajeno un culto semejante, y que aún hoy los indígenas de esas regiones, recordando sin duda narraciones antiquísimas, hablan de los monumentos como de las figuras de los “guerreros extranjeros” o de mejor definidos como, “guerreros de la noche”
¿Se tratará de otra alusión al espacio?
Quizá si, porque algunas poblaciones descendientes de los olmecas se refieren a los hombres-jaguar como a “los dioses llegados de la Luna”.
En un lugar muy distante en el espacio como lo es el continente Asiático, entre los caudillos chinos y mongoles existía el nombre del “tigre de la sonrisa dulce” y así las leyendas locales dicen que en tiempos muy antiguos se asentaron en la enorme región que actualmente ocupa el desierto de Gobi (1’240,000 kilómetros2 de superficie) tales seres, y los “chamanes” cuando caen en trance se ponen en contacto con los “señores de todas las cosas”.
Aseguran ser descendientes directos de ellos, de esta manera se pueden relacionar con las máscaras de rasgos felinos sacados en las ceremonias de ciertas partes de Mongolia y con el mítico pájaro Garuda de la India.
De acuerdo con esto no resulta sorprendente que los monjes tibetanos posean grandes conocimientos sobre Mongolia, dado que uno de sus sabios lamas llegó en 1269 a la Corte del emperador Kubilai (el “Gran Khan” de Marco Polo).
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