«LOS CUENTOS DEL ABUELO» EL FANTASMA DE LA EX-HACIENDA DE ❛SAN GABRIEL❜

«LOS CUENTOS DEL ABUELO»

EL FANTASMA DE LA EX-HACIENDA DE SAN GABRIEL

“Los puñales y las lanzas no son tan afilados como las lenguas”.

Proverbio malayo.

Unos cuantos minutos antes de llegar a la bella y colonial ciudad capital del estado de Guanajuato, sede del mundialmente famoso, “Festival Internacional Cervantino”, por la carretera que parte de la ciudad de Celaya, se encuentra ubicada una antigua hacienda cuyo casco principal es ocupado actualmente por un hotel de clase Gran Turismo Internacional, y sus bellos jardines forman parte del museo Ex-hacienda de San Gabriel de Barrera.

A fines del siglo XVII el capitán Gabriel de la Barrera, descendiente directo de Don Manuel Obregón y Alcocer, primer Conde de La Valenciana“, fundó lo que sería la dinastía de su mismo apellido, y por ende las haciendas que con un apelativo similar, serían dedicadas al beneficio de los metales nobles como el oro y la plata y sus colimadores como el mercurio.

La sede principal de la familia se encontraba en la llamada popularmente Hacienda de Barrera Grande, con sus buenos 22,000 metros cuadrados de superficie y a la que posteriormente se le agregó el nombre de San Gabriel en honor de su ilustre fundador.

Como una pequeña muestra de su grandeza se puede mencionar el hecho de que durante la 2ª Guerra Mundial, el Gobierno Federal Mexicano obtuvo mercurio por un valor de aquellos buenos 2 millones de pesos ($2’000,000.00), solamente del metal que se encontraba abandonado en sus “jales” o “lamas”.

El gobierno del estado compró la propiedad el 21 de abril de 1975, pasando a formar parte del patrimonio del Fondo Nacional para Actividades Sociales y Culturales del Estado de Guanajuato.

El edificio principal es una casa claustro con 2 pisos y una fachada con portales del siglo XVIII, que era la parte habitada por la familia, y que según las textuales palabras del Director del Museo de las Américas en Madrid:

“…Hasta semeja un antiguo palacio español…”

Actualmente esta residencia es ocupada por el mencionado hotel con clasificación de 5 estrellas y obviamente sus servicios son de primera clase, contando además con una muy buena cocina y una cava bien provista de excelentes vinos nacionales e importados.

Actualmente frente al hotel hay un pequeño museo, administrado por el mismo gobierno del estado.

Pero lo que realmente es digno de visitar, notoriamente aparte de la estancia en el parador, son sus patios para el amalgamamiento de la plata y los edificios de labores que hoy virtualmente forman los 8 jardines, cuya breve descripción doy a continuación:

Primero está el Jardín de la Galera Chica, que se encuentra distribuido en 2 planos con un bello mostrador de cantera a la izquierda, un tejaban para descansar al frente y a la derecha un jardín con una fuente rematada por una gran esfera de piedra.

Luego está el llamado Jardín de la Galera Grande, que se encuentra a espaldas de la estatua de San Francisco de Asís, que como motivo principal tiene unas bancas de cantera, una pequeña fuente así como una jardinera de inmaculado mármol.

Un poco mas allá se encuentra el Jardín de San Francisco, llamado así por la imagen del santo, que labrada en mármol de Carrara, y colocada bajo uno de los grandes arcos, que enmarcan el final de una escalinata, constituye el foco de atención de los visitantes, ya que en sus arriates cuenta con bastantes y frondosas plantas, entre las que destacan los brillantes colores de una gran profusión de flores. Además como una característica especial, está que desde su parte más alta se puede contemplar toda la finca y sus zonas aledañas, casi por completo. Todo esto en conjunto es razón por la que se le considera como uno de los más bellos vergeles de la hacienda.

Luego se llega al Jardín Inglés, lugar adecuado para el reposo, formado por un pequeño bosquecillo con una calzada de piedra y setos vivos en ambos lados, y al fondo se encuentra un enorme muro, cual si fuera el telón de un gran teatro.

Mas allá encontramos, El Jardín Oriental, en cuyo centro hay una columna de piedra rematada por un gran jarrón de alabastro, y rodeada por prados sembrados con rosas de color amarillo y rojo, mezcladas con floreadas coles japonesas, razón por la que se le llama así, a éste bello lugar.

Un poco mas lejos está el Jardín Mexicano, que no es mas que una extensa plantación de nuestra flora del desierto Sonorense, con cactos, magueyes y agaves que generalmente están en floración, lo que produce una particular sensación de soledad y lejanía en quien los contempla.

Después está el llamado Jardín de los Naranjos, limitado en uno de sus lados por un gran muro de piedra y calicanto. Aunque en realidad éste supuesto huerto no es mas que un patio rodeado por árboles del naranjo en cuyo centro hay una fuente, pero la frescura de sus cristalinas aguas, unida al olor que desprenden los cítricos en flor, hacen de éste sitio el lugar ideal para el recogimiento, la meditación y la paz.

Luego tenemos el Jardín Romano, que fuera construido en los antiguos almacenes de la hacienda, por lo que semeja un enorme salón de recepciones. Está recubierto por grandes espacios de césped semejantes a verdes alfombras que cubriesen los pisos, además en las paredes cuenta con unos vitrales de mosaico veneciano, y por último tiene en su centro una gran fuente rodeada por una clásica pérgola de cantera rosa.

Por último al fondo de la propiedad y a través de una calzada presidida por sendos leones de piedra, bordeada por grandes palmeras datileras, y un poco mas allá del Jardín Romano, se llega a una pequeña glorieta en cuyo centro hay una gran cruz de piedra; que al rodearla se accede al área considerada como la más antigua del lugar, en la hay una vieja alberca cubierta de azulejos descoloridos por el verdín y obviamente actualmente se encuentra sin agua y con una galería de la época del “Art. Decor”. Luego existe un mirador más o menos de la misma época, desde el que se contempla perfectamente la totalidad del valle situado a los pies de ésta terraza.

Un poco más allá hay una pequeña casa de construcción muy antigua con una enorme palmera al frente, en cuyo lado derecho tiene una carreta de madera también muy añeja, cuya base actualmente constituye un macetero de bellas flores.

Un día, paseando por éstos jardines, 3 de los miembros de la familia Ortiz Nava; Manuel Arturo, Gabriel Eduardo, su hermano y su bella esposa, María de Lourdes Sánchez de Ortiz que se encontraban de vacaciones en la cercana ciudad de Guanajuato, decidieron visitar la balaustrada de esta ex−hacienda, y por estar tan absortos admirando desde el viejo mirador, el bello paisaje que se extendía por toda la región y la hermosísima puesta del “astro rey”, se retrasaron de los demás componentes de dicha familia.

Extasiados vieron como el “Cuerpo celeste” se hundía en lontananza, inundando todo el valle con sus dorados rayos de cálidos fulgores naranjas y tórridos matices rojos, mientras todo el casco de la hacienda se hundía lentamente en la penumbra, antecesora de la oscuridad…

Sentados en una de las bancas del viejo observatorio, y mientras terminaban de contemplar el ocaso del Astro Rey, Manuel Arturo le dijo a su hermano y a su bella cuñada:

-¡Si pudieran hablar las paredes y las bancas de éste lugar, cuantas cosas  nos podrían contar!

Mientras el trío empezaba a caminar hacia la salida, Gabriel Eduardo, le contestó a su hermano:

-Tienes razón, gordo, cuantas cosas podríamos saber acerca de los trabajadores de la hacienda, de sus sinsabores, de sus amoríos, de sus pasiones, hasta de sus muertes…

Continuaban caminando rumbo a la salida de la hacienda, cuando María de Lourdes Sánchez de Ortiz la esposa de Gabriel Eduardo, intervino en la plática diciendo:

-Es cierto, sobre todo de sus muertes y sus pasiones, pues me imagino que tanto los patrones como los trabajadores, serían muy pasionales, ¿no lo creen?

El trío seguía charlando despreocupadamente bajo el mismo tenor mientras continuaban su andar rumbo a la salida, cuando al cruzar justamente frente a la vieja carreta que en la actualidad sirve como macetero, Gabriel Eduardo, preguntó:

-¿Y no habrá fantasmas por aquí?

Su esposa “Lulú” casi al momento le reprochó:

-Gabriel, no seas ingenuo, los fantasmas no existen.

Súbitamente, y en forma simultánea los 3 familiares, escucharon casi dentro de sus oídos, o quizá se podría decir que el interior de sus entrañas una fuerte, y burlona carcajada casi como el relincho de un caballo, y acaso se podría decir que hasta resultaba lasciva…

De inmediato los 3 voltearon la cabeza hacia todos los lados, pues sus familiares ya se habían alejado de ellos rumbo a la salida del lugar.

Y si no había nadie cerca de ellos y mucho menos un caballo, entonces:

¿Quién era el “chistoso” que trataba de asustarles?

¿Quién o qué, había sido?

No lograron tener ninguna respuesta a sus conjeturas, pues ninguna persona cuando menos viva”, se encontraba cerca de ellos en ése momento…

Temeroso el grupo rápidamente, echaron a andar rumbo a la salida, pues la noche ya había caído por completo.

Iban presurosos y sumidos en sus propios pensamientos, cuando al pasar por un jardín semi−abandonado, junto al brocal de un antiguo pozo del cual no se veía el fondo, rodeado por bancas de piedra, escucharon ó mejor seria decir, sintieron dentro de sus oídos:

¡Una cacofonía de sonidos guturales, la más extraña que jamás percibieran!

Eran una indescriptible y espantosa mezcolanza de llantos, carcajadas, quejidos, risas, alaridos, gritos, aullidos, relinchos, sílabas sin significado, todos aquellos ruidos que en conjunto producían una discordancia espantosa…

¡Realmente era algo antinatural, algo no parecido a nada de éste mundo!

De inmediato se les erizó el pelo de la nuca a los tres y temblando con un súbito e inexplicable terror, corrieron rumbo a la salida, donde ya les estaban esperando sus familiares.

Quienes al verles llegar pálidos y corriendo en forma tan desesperada, les preguntaron casi al unísono:

-¡Y a ustedes que les pasa, tal parece que hubieran visto un fantasma!

Balbuceando, Gabriel Eduardo les contestó:

-¡No le hemos visto, pero si lo escuchamos!

Lulú su esposa confirmó sus palabras:

-Es cierto, oímos unas risotadas y ruidos que no parecían naturales.

Ahora Manuel Arturo terció con su descripción:

-Más bien, no fueron sonidos que escucháramos, sino que sentimos como si fuesen producidos dentro de nuestros propios cuerpos y cabezas…

Ambos miembros del matrimonio confirmaron la observación añadiendo.

-Es cierto, más bien sentimos los ruidos, más que haberlos escuchado, realmente…

Entonces vino la reacción de sus familiares, algunos se preguntaban extrañados acerca de la posible naturaleza de los sonidos, otros se burlaron en forma estrepitosa, diciendo que un bromista o varios de ellos se habían confabulado para asustarlos y los demás miembros del clan, simplemente “les importó un bledo”.

Mientras la tercia seguía asustada, y los demás bromeando o preguntándoles, todos llegaron al paradero para abordar los autobuses que ya les estaban esperando para trasladarles al hotel de la cercana ciudad de Guanajuato, donde estaban hospedados para el disfrute de sus vacaciones.

¿Será cierto que los sonidos, como muchos creen, permanecen para siempre en los lugares donde fueron emitidos?

¡Por favor no esboce esa sonrisa irónica, querido lector!

Porque, creo que es conveniente recordarle que el escenógrafo y posterior investigador danés Friedrich Jürgenson, accidentalmente dejó en su gabinete de trabajo, una grabadora de sonido encendida y con un casete sin grabar montado, durante toda una noche…

Al día siguiente al darse cuenta de su error, regresó la cinta y cuando trató de verificar si podría usar nuevamente la banda magnética o si se habría grabado algún ruido, puso la máquina a la manera de reproducción.

¿Cual no sería su asombro?, cuando escuchó varios sonidos grabados a nivel muy bajo que en conjunto, producían una discordancia ininteligible, pero cuando fueron amplificados adecuadamente, y separados por medio de filtros especiales, y después de ser traducidos convenientemente, resultaron ser los sonidos de:

¡Un discurso de Adolfo Hitler, arengando a sus tropas antes de la batalla de Stalingrado, por supuesto en alemán!

¡Las voces lastimeras de unos niños que en inglés,  pedían  pan y la de su madre contestándoles que no tenía dinero para comprarlo!

De esta forma logró distinguir,  ¡Hasta 4 conversaciones o parlamentos diferentes!

Obviamente al dar a conocer su descubrimiento, no faltaron los detractores por un lado y los defensores por el otro que se enfrascaron en una feroz controversia que hasta la fecha continúa en los diferentes medios de investigaciones  “paranormales”.

Sin embargo, otros investigadores como Constantino Raudive, prosiguieron con las investigaciones basándose en el dicho con sabor de axioma, que a la letra dice:

“La energía no se crea ni se destruye, solo se transforma”

Llegando a grabar tantas “psicofonías”, nombre que posteriormente se aplicó a éste tipo de grabaciones, que hasta la fecha hay acumuladas, un número tan grande de ellas, que se ha llegado a integrar una enorme “audioteca” ó sala donde se almacenan, tales grabaciones electromagnéticas.

Y hasta aquí termina el relato amable lector, gracias.

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3 comments ↓

#1 Jenna on 10.21.14 at 12:14 am

Yes! Finally someone writes about Racing Rivals Hack (Jenna).

#2 manuel on 11.22.14 at 1:45 pm

DEAR JENNA I`AM VERY GLAD FOR READ ME, THANKS. MAMUEL

#3 luis fernado estrella on 04.14.18 at 1:32 pm

o es cierto yo vivo aqui en guanajuato me quedado a dormir toda la noche y y nunca escuche nada.

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